lunes, 8 de diciembre de 2014

EL DESTINO



*Destino, (según una de las definiciones):
Fuerza supuesta y desconocida que determina lo que ha de suceder, hado, sino.
Siempre se habló y en tiempos que muchos comentarios no trascendían, ante la carencia de medios de comunicación sobre este término. Es de imaginar que cada uno de los reinos, más los elementos naturales que forman parte del universo, comenzaron a tener vida y/o una forma de tal. Cada uno con su destino: vivir, morir, salvo algunos fenómenos naturales los cuales y desde remotos tiempos están llamados a perdurar, mares, ríos, montañas.
Naturalmente el que corresponde al hombre,  es al que se le presta mayor atención. Todo tiene que ver con todo y no puede concebirse uno sin el otro, siempre aplicando el sentido común.
Cuando la necesidad del hombre transgrede impúdicamente lo que la naturaleza le ha brindado y lo sigue haciendo, aparece como elemento subyacente y muestra todo su rigor el inevitable destino que lo involucra junto al medio agredido.
Destino, quién pudiera imaginar la marca, señal o impronta que tiene como protagonista principal al hombre. A éste le cabe la enorme responsabilidad de velar por la calidad de vida no solo de sus congéneres, sino de todo lo que lo rodea y que forma parte de su calidad de vida.
Nace el hombre condicionado a generar etapas, transitando por la vida guiado precisamente por el destino que lo acompañará hasta el final de sus días. Lo que vivió y lo que le resta está sujeto al sino, adherido a él desde que llegó al mundo, más precisamente desde su nacimiento.
Desde luego que ignora lo que le deparará el futuro, más allá que conlleva como una marca invisible, la presencia de su destino. No se puede dejar de reconocer que en determinadas circunstancias, no deja de pensar que pondrá en riesgo su propia vida y se comentará: destino marcado. Llegamos a este mundo con los derechos y deberes nos son impuestos, no estamos solos, consecuentemente obedecemos pautas para el tránsito por la vida.
Pero todo en paralelo no solo con el devenir de los tiempos, la sociedad nos obliga a comportamientos conforme un imaginario programa que nos ha sido impuesto precisamente por la vida. A unos de una manera, a otros de otra, pero inevitablemente él.
Nadie podrá escaparse, ya sea ocultándose o pretendiendo modificar lo que tiene asignado, transitando una etapa que lo trastorna sobremanera. Tendrá que aceptarlo y convivir con él pues no le queda otro remedio.
Todos los que se fueron, más los que estamos, tuvieron y tenemos el destino marcado. Unos prácticamente no tuvieron ni tienen severos pesares. Otros en cambio, la vida fue soberanamente pesada, cruel a veces, con más tristezas que alegrías y con una mochila, en el primero de los casos, harto cargada y que tal vez por ignorancia o por falta de aceptación,  no supieron o no saben aligerar.
En la antigüedad, más allá que los problemas lo abrumaron, la carga en exceso debía ser soportada, habida cuenta que los tiempos en cuanto a la idiosincrasia de una sociedad con diferentes hábitos, así lo determinaba. Los tiempos modernos predisponen al hombre a tomar decisiones heroicas cuando el intento o la concreción de ellas están a su alcance. No es, creo, que se enfrenten al destino. Éste ha determinado que así proceda. El hombre por sí solo no lo logra, está orientado, secundado, y respaldado por el sino con el cual nació.
Todo ser humano ha sido signado para que transite etapas hasta el final del recorrido para lo cual y sin saber lo que le espera dentro de unas horas, tal vez su derrotero esté marcado por una desconocida brújula y un oculto faro para que lo acompañe permanentemente.
Destino, siempre el destino, oculto, pendiente, sobre él cual apunta la espada de Damocles,  más allá de que esta comparación tenga otro sentido.
Un ejemplo: para muestra en la compra de un adminículo, el botón: hace falta uno. En este caso el mío-  qué mejor?- no he escapado a las generales de ley. Casi en el ocaso de mi vida, jamás había pasado por mi cabeza convertirme en escritor y ya está. El destino lo ha determinado así. Hubiera imaginado yo, que en el comienzo de mi adultez mayor tendría la capacidad de semejante logro?. Será del destino que así haya sucedido e igual si consigo contar con la adhesión del público. Obviamente no poseo ese hado del que se habla como para que me acompañe y obedezca a mis requerimientos. Por obra de aquel hoy me siento feliz realizando lo que me agrada. Claro que sigo adelante, hay un camino trazado que recorro dejándome llevar.
Destino, al mío hoy lo imagino como una vela encendida en el más allá que comenzó a arder apenas llegué al mundo. Hoy no sé por cuánto tiempo será. Pero es en vano preocuparse, el momento final llegará cuando se termine el fulgor de la vela. No lo veo, pero esa luz que acompañaba mi vida, ya no podrá acompañarme más, el apoyo, la brújula o faro orientador dejó de funcionar. Se encenderán otras que marcarán el destino de cada uno de los seres que vayan naciendo. Y así, fue, será y seguirá siendo indefinidamente.
De cada niño que nace, sus progenitores viven teniendo sueños, imaginando al compás de su crecimiento. De una u otra manera el hado de cada uno irá determinando qué será de él. Cada día que pasa el ser humano tiene determinado un proceso a cumplir. Por cuando tiempo se mantendrá igual, nadie lo sabe.
Inevitablemente todos pasamos acompañados por él. Lo que realmente no podemos entender y en muchos casos no aceptar, es el hecho de que cada uno tiene echada o sellada su suerte. A unos los somete a una impresionante carga emocional y/o física debiendo soportar padecimientos que jamás hubieran imaginado. La gran pregunta: porqué a mí?. Una respuesta que proviene de ciertas corrientes de opinión religiosa expone: y porqué no a ti?. Sí, difícil de aceptar. Entiendo por estar ilustrado al respecto, que la premisa particular del ámbito protestante es que se ha hecho la voluntad de Dios y que es inobjetable: Él da la vida y es dueño de quitarla como también de que sus hijos acepten esta instancia: la del constante padecimiento. Una cultura diferente a otras.
Andando la vida y a mayor cantidad de conocimientos que se adquieren, nos damos cuenta que de que el destino marcó y lo sigue haciendo, el camino a seguir. Hasta ha decidido nuestro término de habitación en ella, que puede ser hoy mismo.
Pero hay una instancia tan antigua como el mundo y tiene como protagonista principal al destino. Hago hincapié en un dolor inimaginable cual es el de la mujer madre que ha parido y echado hijos  al mundo, y el de padre, porque no? Nacen los hijos con un destino marcado, crecen, alzan vuelo formando su propia familia. Aunque en una u otra instancia algunos de los hijos tomará caminos equivocados, hasta perdiendo la vida.
Es harto frecuente que las madres sufren incuestionablemente esa irreparable pérdida: muerte, cárcel, o en algún asilo para drogadictos. Padres que han perdido la patria potestad, y progenitores a cargo de los hijos que no permiten que el otro los visite, y para colmo de males “lavándoles el cerebro” con comentarios cargados de maldad hacia el otro. Otra vez y de manera muy especial ejerciendo inexorable violencia cruel a los involucrados en carácter de víctimas.
El destino presente en la piel de cada ser humano como una marca indeleble. En suma, el costo de vivir.


OSCAR
Rosario, Pvcia. de Santa Fe

Argentina. 08.12.2014

viernes, 3 de octubre de 2014

FE DE ERRATAS



FE DE ERRATAS:

Hace un tiempo publiqué un tema con destinatario puntual, respecto de una madre de Bs. Aires de la cual sabía que tenía problemas con la temática S.A.P: SINDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL. reconozco ahora a la luz de un anónimo en el rubro Comentarios, que fuí sorprendido en mi buena fe. De todos modos, admito que cada uno cuenta su verdad, pero que en líneas generales las situaciones de la falta de respeto al regimen de visitas, son una constante. Pero lo de esta impresentable supera largamente la confianza y credibilidad puestos sobre ella. Mil disculpas, Sr. anónimo y le agradezco haya abierto mis ojos. Mi labor de escritor, en este caso se fué de contexto, ocupándome de algo que no resiste el menos análisis. Sepa disimular...........He sido engañado miserablemente por una pérfida astuta y ruín..........

miércoles, 29 de enero de 2014

EL JURAMENTO.


*Juramento: Afirmación o negación de una cosa que se ha tomado como testigo a Dios.
*Otra cosa que tiene que ver con la conducta del hombre.
*Tengo para mí que en realidad el juramento quizás no hubiera hecho falta si desde siempre el hombre cumpliera con sus promesas. Como tampoco si hubiese pagado sus deudas en tiempo y forma, no ser imprescindible la firma de documento de pago alguno.
*Es bien cierto que está sujeto a la palabra, o bien a la firma, por más que haya juramento de la promesa y de compromiso, que va acompañado de lo simbólico y clásico, no siempre es cumplimentado, conforme los parámetros de gente de bien.
*Te lo juro por, o juro con la mano sobre los Santos Evangelios, etc. etc. Se ha constituido casi en un ritual que involucra y compromete a funcionarios, profesionales de la medicina y/o a personas que a modo de certificar una promesa, apela al juramento. Si nos atenemos a nuestra rica regla, él implica nada más y nada menos que poner a Dios por testigo. Creo de todos modos que aún no siendo creyentes el acto en cuestión debe estar avalado con el corazón y no con el cerebro. No jurar por nada ni por nadie, solo comprometerse a hacer lo imposible para obtener los mejores logros en la función le ha sido encomendado. No olvidar que aquel que recibe la promesa queda expectante aguardando su cumplimiento. Hasta aquí y por ahora una manera de reflejar lo que en teoría significa esta forma de compromiso.
*Juramento en el amor (relación afectiva entre dos personas de un mismo sexo), puntualmente prometidos en noviazgo. En el matrimonio, más allá que en el período anterior cuántas promesas se han puesto de manifiesto.
*Juran los funcionarios, el infaltable ritual, una fantástica carga de hipocresía que no se necesita ser psicólogo para advertir que no es vocación de servicio lo que en ese momento ponen de manifiesto.
*Un cheque en blanco diríamos, la foto, las cámaras, el reportaje. Estamos en los prolegómenos de una gran farsa. Acá, ahora, no se puede negar una realidad que nos atosiga desde muy largo tiempo. El cinismo de muchos, que si bien no comparte actitudes de la instancia superior, no abandonan el barco, constituyéndose en partícipes necesarios y ya sabemos a que se refiere esto. Alguno que otro, se retiró a tiempo. En una de esas no les corresponde las generales de ley. El deterioro, el retroceso, los permanentes e incesantes reclamos, los escandalosos niveles de seres humanos por debajo de la pobreza, nos dan la pauta que el juramento solo ha sido formulado toda vez que la ley lo determina.
*Lástima que sí realmente hay alguna que determina sancionar la falta de cumplimiento a los deberes de funcionario público, en la práctica no están en galeras. Por el contrario, lejos de irse cambian de lugar. Lo más grave, acceden y vuelven a jurar. El juramento para ellos, el compromiso matrimonial tanto en el orden civil como en el religioso, también tiene un punto de inflexión neurálgico sin dudas.
*Hay promesas puntuales no desconocidas. Tampoco debe constituirse en una mera cuestión puntual. A través de ello surgen las consabidas expectativas, el juramento implica asumir con estatura moral las responsabilidades emergentes. Tanto de un lado como del otro, están los sueños, proyectos, esperanzas. Faltar a la palabra empeñada es sumamente grave, pero cuando no, el inevitable pero, sobran los ejemplos de traición a lo prometido. Pasó el tiempo….si el amor se va…un bonito tema que magistralmente interpreta el cantante brasileño Roberto Carlos. Iluso todo aquel que imagine que todo va ser como al principio. Pareciera como imposible que se respeten con todos los principios morales que rodean a eso que debiera ser una sucesión de momentos de felicidad, de un solo cuerpo, de una sola carne. Nada ni nadie debería interferir en esa unión que en un principio fue homogénea al máximo.
*Tiene que haber una inevitable razón para obrar así. Será de esa y no de otra forma como tiene que actuar el ser humano. Será la rutina como dicen algunos formadores de opinión en los medios televisivos?. Pero de estos personajes más vale no hablar, otra vida prefieren llevar y cuanto más notoria sea su conducta pretenden de una u otra forma estar siempre en primer plano. No son ejemplos a tener en cuenta.
*Lo realmente grave es cuando el cansancio moral invade a una pareja de otra naturaleza y es ahí cuando comienzan las desavenencias con todo lo que eso significa.
*Al diablo con el juramento. Esto, un eufemismo a todas luces. Son diferentes las reacciones y/o actitudes entre el fracaso.
*Toca ahora el turno a otra especie de los que para el ejercicio de su profesión son obligados al juramento establecido desde la antigüedad. La especie y en el buen sentido de la palabra, aquellos recibidos de médicos, requisito imprescindible para el otorgamiento de la respectiva matrícula. El juramento: un compromiso escrito de bellísimo contenido: Su autor: Hipócrates, con un mensaje cargado de humanidad. Entiendo que no procede ahora volver sobre el particular, tema tratado en una obra de la que soy autor: Medicina y médicos.
*Es del caso resaltar que bajo ningún punto de vista debe tergiversarse el espíritu del compromiso que se adquiere ya sea de palabra o a través de la certificación que se avala con la firma.
*Muchas expectativas y esperanzas se crean alrededor de la promesas. Es realmente impúdico faltar a la palabra o permitir que se ejecute un aval por falta de cumplimiento. No es de gente de bien obrar en tal sentido. La pregunta de rigor: Cómo se sentirá todo aquel que es capaz de semejante despropósito. Nunca más se constituirá en un  elemento confiable, como tampoco podrá evadirse de un mal recuerdo. Mentirá a otros: a sí mismo, nunca.
*En una sociedad bien constituida, se nota a lo lejos el resultado del deber cumplido. Lástima grande que en una buena parte del orbe no abunden seres munidos de buenas intenciones, de respeto al derecho de los demás. Se ven en discursos cargados de hipocresía y de falta de vergüenza.
*Al diablo con el juramento.
*Es dudoso suponer que algún día tendrán su castigo; acá o allá.
*Acá, quizás se vea, tengo mis dudas. Allá, bueno no arriesgo opinión ya que nadie volvió para contarlo. Solo ateniéndonos a los principios religiosos, descontamos un pasar con tormentos eternos. Sin posibilidad de arrepentimiento-
*Consecuentemente si les interesa portar un sello de dignidad, no jurar en vano ya que alguien alguna vez podrá demandarles rendición de cuentas. Sus seres queridos podrán enfrentar alguna vez imputaciones por jurar en falso.
*El significado del término habla también de negación. A ver, será tan imprescindible llegar a ese extremo?....a no sorprenderse, hay de todo en la viña del Señor.
*Naturalmente, es menester no tener que llegar a esa instancia. El hombre debe ser creíble; un patrimonio que debe sostenerse a ultranza ya  que la confianza es una riqueza espiritual que no todos pueden darse le lujo de poseer.
*A no mentir, a no jurar en vano. Lo que es sí, debe ser sí. Lo que no, es no. Juego de palabras mediante.

Oscar
Rosario-  Pvcia. de Santa Fe-  Argentina
15.12.2013


lunes, 30 de diciembre de 2013

LA IMPACIENCIA.

  • Quién más quién menos sabe de que se trata y no solamente por la antigüedad que posee sino que en lo contemporáneo lo vive en el día a día.
  • No cabe duda alguna de que la impaciencia es proverbial en el hombre, es más, en los tiempos que corren, lo acosa de una manera increíble que es como si no tuviera paz en su espíritu.
  • Vive esclavo de ella y para ella, se convierte en un ser casi egoísta tal pareciera poseer una fijación que hace pensar en querer algo con una manifiesta obsesión.
  • Sale a la calle y pretende que los demás vivan para él, la impaciencia sinónimo de ansiedad lo devora, no quiere esperar y se convierte en un quejoso consuetudinario.
  • El ajetreo de los tiempos modernos lo devora, al tener impaciencia, no tiene paciencia. En toda actividad tiene como una perniciosa debilidad, afanes y ansiedades. Es literalmente incorregible, le desespera esperar. Es un quejoso insoportable. Deprime escucharlo, a tal punto que se convierte en un elemento cargado de toxinas, esos sujetos realmente densos con los que uno no desearía encontrarse más allá de nuestra acendrada muestra permanente de amor al prójimo.
  • Esta condición atrapa al hombre de una singular y ahora progresiva manera de no poder contenerse a todo tipo de espera, siempre está apurado. No hay ámbito donde pueda sentirse cómodo-  salvo excepciones. Con actitudes como esta es muy probable que en cualquier medio donde se encuentre, disemine una cuota de negatividad que termina siendo rechazado por pretender alterar la tranquilidad de quienes lo rodean. Hay impacientes que no lo demuestran, otros en cambio manifiestan su contrariedad a viva voz como para llamar la atención.
  • Todo se  traduce en impaciencia, aguardar que respondan al llamado del portero eléctrico, al teléfono, a las respuestas en la navegación por Internet, Impaciente y a bocinazo limpio cuando detenido con el coche en un semáforo y a bocinazo limpio si el conductor detenido delante de él no mueve el coche de inmediato o cuando la esposa se demora en el toilett para los arreglos pertinentes o si se detiene frente a una vidriera. En fin todo se traduce en impaciencia. Una postal de antigua data muestra a un papá impaciente caminando ida y vuelta frente a la sala de partos, al aguardo de la enfermera con el correspondiente anuncio.
  • Nadie podrá poner en duda semejante transformación casi masiva. Se podrá excluir a personas que no brillan precisamente por poseer esta condición.
  • Estamos conformados por naturaleza para proceder así, faltaban solamente los cambios de hábitos, la tecnología moderna y otros elementos contribuyentes para la presencia de esta problemática.
  • No es menos cierto que en un principio haya sido así ya que se vivía de manera muy diferente, con menor actividad, menos compromisos que impone el imperativo de la hora, Los sistemas han ido cambiando; simultáneamente el requerimiento de más exigencia en los ámbitos comerciales, empresarios, en correlato con un fenomenal pero imaginario monstruo que se alimenta de papel, único sustento el suyo pero bien abundante, cosa de no pasar hambre. Notable voracidad, amén de imparable, él no tiene impaciencia, si por alguna causa no hay sistema, él aguarda, su cerebro sabe esperar. Si tiene impaciencia no lo sabremos nunca. Se podrá enfermar de otras cosas, pero nunca por falta de paciencia.
  • Pregunto: habrá tanta necesidad de impacientarse hasta por nimiedades?. Existen personas que han incorporado en su piel la impaciencia, que no trepidan en apelar a ella en cualquier momento, si hasta pierden los estribos y en más de una ocasión cometen un grave error que si llegan a contarlo, esa señal los acompañará por el resto de sus días. Ya no habrá retorno, tampoco arrepentimiento ni súplicas de perdón.
  • Sin hesitar, tengo para mí que esta es una condición controlable toda vez que uno de se lo proponga vía mentalización, no permitiendo que un intempestivo cambio radical y espontáneo se apodere de nosotros alterando incluso el desenvolvimiento de los demás.
  • Una sentencia algo rebuscada: tenemos que apelar a la paciencia de Job, aquel legendario personaje bíblico conforme lo ilustra el Antiguo Testamento, hombre éste de emblemática fe y que en ningún momento perdió los estribos a pesar de tantas desgracias lo asolaron. Imitémoslo, lo de él fue extraordinariamente singular.-


OSCAR. ROSARIO, PROVINCIA DE SANTA FE
REPÚBLICA ARGENTINA

30.12.2013.-

sábado, 2 de noviembre de 2013

CUANDO YA NO ESTE

*Llegamos al mundo, tenemos un término de habitación en él.  
* A lo largo del recorrido atravesamos distintas etapas, alegrías y tristezas se apoderan de nosotros y por extensión de nuestros seres queridos. No hay formas conocidas de cambiar un estilo de vida que nos rige desde la antigüedad.
*Cambios en los hábitos sin dudas conforme los tiempos, tránsito por distintas etapas de la vida que van modelando y templando nuestras expectativas.
*Así transcurre la vida, conforme la personalidad de cada  uno, la transitamos atendiendo nuestras obligaciones ya sea de trabajo, de estudios, de familia, amén del esparcimiento que no puede ni debe dejar de soslayarse.           
*Una enorme cuota de responsabilidades se apodera de nosotros. Como elemental, una buena dosis de cada condición positiva que está a nuestro alcance. Naturalmente que bien aprovechada contribuirá no solo a mejorar nuestra calidad de vida, sino a no generar rechazos por parte de aquellos que nos rodean.
*Entiendo que la premisa prioritaria es no dejar malos recuerdos luego de nuestra partida sin retorno. Una vieja sentencia reza: …si paso por la vida y no dejo huellas, para qué paso?...Pero como no advertimos una clara definición, procede según  mi opinión aclarar que las huellas no deberían bajo ningún punto de vista dejar evidentes muestras de toxicidad para que los recuerdos sean altamente rechazados. Para mí, pasan sin pena ni gloria.
*Desde pequeños por lo general somos educados con cierto grado de rigor, respeto, educación con la consabida cuota de exigencia que de ello deviene. Además insoslayable por cierto, es la obligación de nuestros padres enseñarnos a discernir entre el bien y el mal. Esta educación primaria está completada con la que se recibe en la escuela como faro orientador en este caso, de que lo que paulatinamente servirá para el comienzo de una nueva etapa por la que necesariamente se debe incursionar. La familia educa, la escuela enseña.
*Así sin prisa pero sin pausa, irá transitando la vida por momentos alegrías, por otros tristeza.
*A ciencia cierta sabemos que la vida del ser humano está conformada por varios ciclos, cada uno de ellos, particularmente en los extremos, tienen características diferentes entre sí.
*La constitución de un hogar, también juega un papel relevante en la familia, no solo elementos materiales, sino también la imprescindible cuota de amor que debe primar en ella. Así las cosas, y con el consabido sentido común, la vida transcurre aportando a cada uno las obligaciones propias de cada integrante de la familia, por otra parte conocidas. Las etapas para cada uno se van sucediendo. Los más jóvenes con expectativas de estudio, luego trabajo más tarde la conformación de una familia. Los padres también con obligaciones, ven transcurrir cada etapa desde la constitución del hogar, esposa, hijos y desde luego, nietos.
*Cada uno de sus componentes va perfilándose en expectativas a corto, mediano o largo plazo, dejando huellas indelebles a su paso. Tanto es así que todo elemento material de la casa tiene valor afectivo y ni hablar de cada una de las personas.
*Pero llega un momento en la vida de los hijos quienes por leyes propias de ella, echan a volar, les han crecido las alas. Así poco a poco la familia se va disgregando, decrecimiento vegetativo que le dicen. Casi por regla general, si están aún con vida, los papás entran en una de las últimas etapas decisivas ya a la hora del balance final. No escapa ni al menos avisado que la mirada de los ancianos está puesta en todos los recuerdos, lo materiales y los de los hijos desde pequeños.
*La verdad es que es imposible contener alguna lágrima que brota de los ojos de aquellos; pero la vida es así, y sigue su curso, no puede detenerse, no debe.
*Los hijos se fueron, ya formaron familia, algunos más, otros menos y lo más grave aún, aquellos que emigraron a otro país y nunca más verán a sus progenitores.
*Es inevitable, nos acercamos a la hora del balance final, vale decir que no hay ya  posibilidades de futuro inmediato y no hay vuelta atrás. Cada día en el que amanecemos es una más que la vida nos regala, máxime que estamos aún con posibilidades de seguir haciendo actividades que ellas nos permitan. La premisa: Morir de pie y no de rodillas.
*No quiero cerrar este capítulo con recomendaciones que ha menester a esta altura de nuestras vidas: En efecto y como corresponde, tanto el uno como el otro, sumaron sus esfuerzos en procura del bienestar de los hijos. Hoy hacen su vida, lo mismo que nosotros y nuestros ancestros, ellos crecen, nosotros en una carrera con limitaciones, casi sin futuro solo el día a día que no es poco.
Queridos hijos, sabemos que a una determinada edad, todo el que llega tiene poco margen, por lo consiguiente nuestros deseos son que acepten con naturalidad nuestra partida para la cual deben estar preparados, todo queda a merced de ustedes, hasta nosotros quienes caigamos tal vez en la pérdida de la razón. A lo largo de esta vida en familia, los bienes materiales han ido aumentando, cada elemento, cada rincón de la casa tiene un recuerdo. Aún con los ojos cerrados podemos reconocer el orden de cada uno de  ellos                                                                                                                              
*Nos iremos de este mundo, dejaremos todo, partiremos desnudos como llegamos a él. Será entonces cuando ustedes dispondrán de todos nuestros efectos y afectos materiales que atesoramos desde hace tanto tiempo. Dispondrán su desprendimiento regalando o malvendiendo lo que con tantas ilusiones y esfuerzos constituyeron junto con la propiedad, nuestro hábitat natural.
*Como colofón, les rogamos que nos dejen morir en casa no disponiendo nuestro depósito en esos lamentables y míseros antros de pre-muerte con el pomposo nombre de residencial para la tercera edad. En todo caso este final, si nos mostramos inmanejables.
*No lloren nuestra partida, es la crónica de la muerte anunciada. No somos eternos en la tierra y nos vamos con la ilusión de encontrarnos en la morada de los justos con familiares y amigos en una dimensión que si bien desconocida, entendemos es promisoria para los que allí arriben-
*Nuestros mayores anhelos: cuiden mucho a sus hijos.

Oscar
Rosario, Pvcia. de Santa Fe-  Argentina
01.11.2013.



lunes, 14 de octubre de 2013

AMOR CON DIFERENCIA DE EDAD


*No en los tiempos del cólera, como la monumental obra de Gabriel García Márquez. Llevada al cine.
*Pero en esta oportunidad, la temática tiene sobre el final,  un parecido con aquello.
*En efecto, es una cuestión que si bien no está con plena vigencia en nuestra sociedad moderna, pero que la hay, la hay.
*Solo aquel que lo ha pasado o pasa, podrá dar fe de lo que ello significa. Desde siempre se viene diciendo que no hay edad para el amor. Suena un poco extraño admitir una unión tan especial entre mujeres y hombre con marcada diferencia de edad. Cuestión de lógica y sentido común, una pareja con edades muy parecidas van transitando la vida y envejeciendo juntos. Biológicamente es lo normal. En cambio, cuando la diferencia de edad es harto diferente, la de ella o la de él, tanto la mente como el cerebro no logran armonizar como debiera ser. El tiempo demás vivido, otorga una significativa manera de pensar y sentir. A veces no concuerdan con las opiniones, los gustos. La Naturaleza ha sido sabia desde siempre, no debemos desafiarla con posturas reñidas con sus principios.
*Ella más joven o él, si bien en algunos casos coinciden con un conjunto de hábitos, los cambios en ellos son notables, siempre habrá alguna diferencia de conceptos en su forma de vivir. No siempre es posible compatibilizar en cuanto a  o actividades, solo si se es muy especial  como para que ello se concrete.  Amigas o amigas con edad que se asemeje a alguno de ellos. Renuncia a compartir reuniones,  achaques propios de la edad…todo influye.
*Me apoyo en una experiencia no personal, sino no me hubiese atrevido a elaborar esta obra, lo  que no significa que se trate de un caso testigo, pero me atrevería a asegurar que no es conveniente embarcarse  en semejante aventura. Porque habiéndose dejado llevar por un impulso de incontenible sentimentalismo el sujeto se enanca ilusionado a una persona bastante menor en edad, también a la inversa.
*Un típico caso de amor imposible, una fantasía, casi parecida a la del Cyrano de Bergerac. La mujer, su prima, a la que él amaba con locura, no esta enamorada del hombre que le leía los versos de aquél, sino de estos que ella consideraba fuera de serie por el apasionamiento que de ellos fluía. El Cyrano, con una nariz prominente se consideraba como poseedor de un rostro desagradable.
*Pero si bien esto no tiene nada que ver con la obra en sí, forma parte del amor imposible.
*Habremos de convenir que la gran diferencia de edad estriba precisamente en la falta lógica de compatibilidad de caracteres. Afloran los celos. La diferencia de comportamiento de uno o del otro, así lo hacen menester. Falta de confianza, traición quizás, temor al fracaso que subyace y como tal estalla en cualquier momento. Como tal, soportar una pesada mochila.
*Es por ello que si fracasan relaciones de tipo normal en cuanto a edad  de los convivientes, que no les podría acontecerá a aquellas personas que transgreden reglas normales  reguladas por la Naturaleza.
*Como una opinión personal y, si fuese consultado, más allá de significar un compromiso, me atrevería a mantener una charla con la pareja recurrente y le daría pautas puntuales de que manera de que incorporen en sus proyectos, la posibilidad de un rotundo fracaso. No puede ser de otra manera. Imposible sostener una transgresión al sentido común.
*Su locura no encuadra en la lógica y la razón de ser, máxime con las costumbres y hábitos de los tiempos que transcurren.
*Qué una cuota de éxito los acompañe. Cosa que rotundamente afirmo: tengo serias dudas sobre la durabilidad de esta pareja, aportando a mis expresiones un dejo de racionalidad.
*Biológicamente, las parejas y las amistades está razonablemente conformadas para que la experiencia de cada uno esté proporcionalmente distribuida a los efectos de que no haya subestimación de ninguna naturaleza, cada vez que se presenten circunstancias que no deterioren la autoestima del que menos responde.
*En cualquiera de los dos, estará siempre latente la excitación que se produce al rozarse los cuerpos, uno deseando, el otro inanimado luchando por la satisfacción mutua que por razones obvias no puede concretarse, surgiendo una soberana desilusión ante la impotencia con un dejo de vergüenza, rabia e impotencia  por haberse decidido a emprender una aventura como aquel   que sale a recorrer un camino sin brújula que lo acompañe….Un soberano fracaso a las condiciones que la Naturaleza impone a cada uno de nosotros. Un riesgo latente cual es el de contraer una dolencia senil, es como remitirse a aquel famoso título de G.G.Márquez: Crónica de una muerte anunciada, no escapa a la posibilidad cierta  de que el mayor contraiga una enfermedad invalidante; no se trata de ser agorero, pesimista o cosa parecida, pero el paso del tiempo es inexorable, la experiencia también lo es.

Oscar
Rosario, Pvcia. de Santa Fe-  Argentina
14/10/2013.



miércoles, 9 de octubre de 2013

S.A.P.:SINDROME DE ALIENACION PARENTAL



(Tema sugerido por la Señora Myriam Fixel de Buenos Aires)


*Una denominación hasta hace unos años desconocida, habida cuenta de que es muy probable que si bien el problema existía, los afectados no tomaban la iniciativa de encarar vía organización, el difícil sinsabor que el particular lleva consigo.
*A raíz de que las rupturas del vínculo matrimonial o de convivencia (sin contrato matrimonial), quedan hijos en la casi totalidad de los casos, ha menester que conforme a lo que determina la ley respectiva, uno de los progenitores se hace cargo de su tenencia. Porqué digo uno?. Es que el Código Civil de nuestro país, hoy en vigencia, determina en el articulado que rige el particular , que es la madre, en principio quien debe hacerse cargo de la patria potestad de los menores hasta su mayoría de edad (18 años), donde tal obligación desaparece, para si así lo desean quedan libres de decidir: emanciparse o no. Hasta ahí lo que en primera instancia, se determina. Ahora bien, el citado derecho materno está sujeto a una serie de requisitos que la madre debe abordar para hacer uso de ese beneficio: no poseer antecedentes penales, no consumir drogas ni alcohol, esto último en exceso, poseer un soporte económico para el caso de que el padre por una u otra razón no efectúe el aporte obligatorio que la ley determina. Podrán existir otras causales, que no vienen al caso exponer.
*Ahora bien, una elemental exposición de un cuadro de situación bastante complejo, dentro de los cánones que muestra la ley.
*Entonces pues, al abordaje del llamado S.A.P., cuestión de singular relevancia.
*Nada más y nada menos que la sistemática y pertinaz perversidad de progenitores que además de negarse a cumplir con el régimen de visitas determinado por la justicia, llevan a cabo el siniestro lavado de cerebro tendiente a que los menores vayan adquiriendo y es muy triste reconocerlo, la cruel mentalización  consistente en odiar al progenitor despojado de la patria potestad.
*Los progenitores perjudicados por la inobservancia de las determinaciones de la Justicia, se han organizado aún en otros países para que sean respetadas sus necesidades, pero sin bien se destacan publicaciones inherentes al descuido de aquella en tal sentido, el mirar hacia un costado por parte de los magistrados intervinientes sin que los damnificados, pese al tiempo inexorablemente transcurrido , reclamos ante los juzgados, petitorios advirtiendo sobre actitudes reñidas con el sentido común y la lógica, respeto del cuidado de los niños, puedan ver cristalizadas sus aspiraciones. El menor ya está a cargo del progenitor, no hay un seguimiento por parte de asistencia social, no son asistidos psicológicamente por profesionales no independientes precisamente y así transcurre el tiempo. Los menores en manos de terceros avenidos a una nueva familia, sin amor maternal o paternal, situación que no resiste el menor análisis.
*Hasta aquí un panorama de la cuestión superficial de la problemática, que cala hondo en el corazón de los damnificados.
* Ahora sí,  hay que abordar la temática  del S.A.P. propiamente dicho.
*Se trata nada más y nada menos que de la actitud perversa del progenitor.  Aunque no en todos los casos, a cargo de la custodia de los menores, que consiste en demonizar al que no puede ver a sus hijos, en la procura  de que éstos se formen una idea equivocada de que su padre o madre es un personaje concatenado con las huestes  del mal, y entonces cuanto más lejos y más resquemor mejor.
*Sin embargo tanto el diabólico mentor como los jueces que alegremente convalidan semejante despropósito, no han reparado ni tampoco lo hacen hoy, en el irreparable perjuicio que les provocan a los niños. Muchos hoy, adolescentes que crecen y/o han crecido sin la cuota de amor que los padres deben brindarles. Esos niños crecen y se desarrollan en un mundo diferente para ellos, sin amor genuino, a los cuales se ha inculcado el odio a sus progenitores, re resultas del cual llevarán de por vida un estigma insertado forzosamente. Qué les deparará el destino, el común de la gente no lo sabrá. Tal vez alguno de sus progenitores. Algo que tampoco los responsables han tenido en cuenta: ante la consabida respuesta en escuela o trabajo de quienes son sus padres….qué respuesta coherente pueden brindar?. Claro en unos años más, este enroque será una constante. Quizás en otra etapa de sus vidas, pueda subyacer en ellos la impronta ineludible de que han sido estafados miserablemente, mediante ruines ardites que son inexorablemente imperdonables.
Padre o madre rayanos en el mesianismo. Tal vez sea demasiado tarde habida cuenta que la carga emocional que han sufrido, les haya dejado huellas imperecederas para las cuales ya no habrá retorno.
*El Mesías en uno de sus magistrales sermones, hizo una proverbial referencia, inolvidable por cierto: “…dejad a los niños venir a mí…”. Muchos años después salió a la palestra el Decálogo Internacional de los Derechos del Niño. Entre la décadas del 40 al 50, el mandatario de turno en la primera magistratura: usó un slogan emblemático: “…los únicos privilegiados son los niños”…Toda una suerte de programas auspiciosos, promisorios, tendientes a que ellos sean tenidos en cuenta como su condición amerita.
*Una incongruencia total: en los asentamientos irregulares la cosa es diametralmente opuesta, el “vive como quieras y como puedas”, allí se ve que reina el “qué me importa”. Jamás tendrá cabida el S.A.P.,  sus códigos son exclusivos e intocables. Gente de medio pelo como el vulgo dice, situación que gravita seriamente en una sociedad organizada, habida cuenta de la resultante de la carencia de amor, de la promiscuidad, tal vez del resentimiento por su estado de exclusión social.
* No es para dejar de tener en cuenta que tanto padre, madre e hijos involucrados seriamente en la emancipación, rompan con un brutal dejo de egoísmo, tomando a los hijos como variable de ajuste. Si lo emancipados han efectuado el juramento de rigor, no es razonable tirar todo por la borda, como se dice en el lenguaje marino. Donde quedó el amor?, era una mentira subyacente. Un día el irracional de dentro de uno de ellos, mostró ferozmente los dientes, como el mastín que está en guardia.
*Y los hijos?...antes de concretar la emancipación, debió haberse pensado seriamente en su destino. Estos  no son objetos, son sujetos. Con alma corazón y vida. Claro, al primar el egoísmo y se convierten en víctima propiciatoria, tanto padres como madres desalmados.
*A mí que me importa, la culpa la tiene el otro, con los ojos frente al árbol, no pueden observar el árbol, es tal la obnubilación que no tiene la capacidad para pensar en los pequeños. Al pensar en romper un vínculo, muchas veces por nimiedades, susceptibles de corregir, solo piensan y lo reitero, en ellos mismos. Total en la calle hay muchas ofertas….duro de pensar que no se trata de actitud mercantilista la de la oferta y la demanda. Inevitablemente acuden a la Justicia y los damnificados no ven colmadas sus aspiraciones, ya que se ve como indiferencia  total de los representantes de la ley, al no ordenar, según parece, un seguimiento de los procesos, mediante la intervención de una verdadera asistencia social, esta pareciera se hace presente cuando hay que determinar el destino de los niños. Ni hablar siquiera de la imperiosa necesidad de asistirlos psicológicamente, para constatar si el responsable de la tenencia cumple fehacientemente con la obligación contraída. El hacerse cargo de o de los menores les obliga a no desprenderlos literalmente del amor del otro, más allá de que si este ha fallado miserablemente en la responsabilidad de haber contraído un compromiso vía juramento, más aún cuando consensuaron tener hijos donde la responsable es aún mayor…Una utopía: a como van las cosas, deberían permanecer bastante tiempo sin la concepción pertinente, de manera de asegurarse de que ya están en condiciones de sostener la presencia de hijos como procede.
*El dolce far niente (dulce no hacer nada), sigue adelante. Bueno, el hijo ya está en poder del tenedor, como sigue la cosa?: de movida la sistemática campaña de denostar o crucificar al progenitor indeseable. Hombre o mujer emancipados del supuesto demonio, medianamente jóvenes buscan y encuentran al personaje que creen ideal para sustituirlo….y a recomenzar con otras expectativas. El recién llegado que no arrastra la consanguinidad, casi por regla general y mal informado por la señora o el señor “feudal” no brindará a los menores la consabida labor de padre o madre ya que no lo es, aporta si los tiene, sus hijos a la nueva convivencia, mezclándolo/s con el entenado. En  ese estado acompañado de una sistemática campaña de desprestigio, qué podrá salir? Nada más y nada menos la resultante de un menor manipulado de una manera ruin. En suma, la labor de padres genuinos y bien habidos, puede sostener con seriedad y con amor, el avance de los niños en esa etapa de su formación.
*Una desgraciada comparación e inherente en especial a las madres involucradas en esta problemática. Los niños son considerados seres vivos a partir de constatarse esa condición en el seno materno, es decir, ya posee derechos que no pueden ser transgredidos y así hasta la mayoría de edad.
*Toda mujer que pare ya es madre, condición que no resiste el menor análisis.
*Pero no siempre como en este caso se la respeta como tal y acá una simbólica letra de tango cuyo título dice: “Madre hay una sola”; lástima grande que eso se escribió hace muchos años, una notable expresión de sentimiento hacia esa sublime figura…., el devenir de los tiempos ha modificado bastante la sensibilidad de muchos.
*Los únicos privilegiados son los niños. Ahora resulta que esto quedó en una frase ya en el recuerdo. Una rémora que incluye a muchas madres y excluye a otras. Las hay quienes con coronita, lástima grande tratarse de una bofetada a la dignidad. Ese conjunto de señoras que acá mercan con la desaparición de sus hijos, aventureros egoístas y sin escrúpulos, a quienes aquellas pretenden hacer aparecer como paladines de la libertad. Madres en el dolor, aquellas a las que de una u otra manera una caterva de facinerosos, secuelas del odio, el resentimiento, enancados muchos, en el camino de la drogadicción y en un submundo de violencia e inseguridad, niños sometidos a violaciones, desapariciones, etc. les han arrebatado a sus hijos. Las que muy pocas quedarán y que jamás han recibido el merecido homenaje: mamás de chicos muertos en Malvinas. Las víctimas de esta problemática que da título a la presente, descuidada miserablemente por quienes tienen a su cargo la obligación de hacer justicia haciendo honor a ella. Las Organizaciones de Derechos Humanos, aquellas que se han constituido en arquetipos del orden social….parecería que actúan en salvaguarda de las privilegiadas mencionadas en primer término, las restantes, deben su condición de madre a la cigüeña, no han parido a sus hijos por la vía normal, salvo que se considere como habitantes de otras dimensiones planetarias.
Una breve semblanza con una mirada a los padres emancipados: su actitud inmediata posterior a aquella condición. Sabemos de casos (al autor le toca algo de cerca), que no han vacilado en aventurarse a nuevas conquistas, con el inevitable engendro de nuevos hijos, hasta haberse arrogado el derecho de una paternidad de varios hijos  en cada etapa.
*REFLEXION FINAL:
Sin pretender herir susceptibilidades y a modo de opinión personal, como un razonamiento no desprovisto de sentido común, quiero exponer lo siguiente:
**Padres que logran desvincularse del compromiso matrimonial o de convivencia, haciendo gala de pensar solo para sí, dejan a los hijos para una segunda instancia. Grave.
**Padres que se arrogan el derecho a tenencia y lo consiguen, utilizando o apelando al S.A.P., se enancan, como dije antes, en egoístas, sin reparar que en correlato con esta perniciosa condición, siembran en los hijos semillas de maldad. Grave.
**Jueces y O.N.G. de derechos sociales, no hacen honor a la Justicia, en este caso representada por una dama encapuchada….no ve, no oye, no habla…Según el Derecho, este se instituyó en la sociedad para defender a los débiles. Al diablo con esa premisa, y lo incongruente: falta de ética.
*Para cerrar, recomiendo a los tenedores de hijos a su cargo, ingresar a la página: El fracaso de los padres se llama: Trastorno por déficit de atención. Leer el artículo completo. Recomendado. Autor: Joshep Knobel Freud, sobrino del legendario Sigmund
Finalmente, aboguemos para que el Altísimo eche un manto de piedad sobre los involucrados.


Autor: Oscar Rodriguez.
Rosario, Pvcia. de Santa Fe-
Rep. Argentina.-