He leído la nota que con el mismo título aparece en la edición de hoy (16.06.2010).-
Que me perdone el autor, no quiero entrar en debate, naturalmente.- En primer lugar me siento aludido; no soy ningún maleducado; es más he estado en Europa, ahora mismo lo estoy.- Por unos días más estoy en Las Palmas de Gran Canarias, tanto la conducta del peatón y, es cierto que cruzan por las sendas peatonales, pero también es cierto que la conducta de los automovilistas es ejemplar a ultranza.- Hasta si ven a algún peatón parado en la vereda se detienen y los invitan a pasar.- Veo en Rosario - soy de allí, que la conducta de los señores automovilistas en la gran mayoría (salvando las distancias) es tener prioridad de paso.- Tal vez se produce una metamorfosis cuando están al volante.- Ah…creo que olvidan que ellos algún día serán tal vez peatones.- Además, sus seres queridos no son peatones en algún momento?-
Habría que invitarlos a que abandonen el volante, y se ubiquen como peatones…hagan la prueba.- Observen, por favor.- En los semáforos, bueno mejor no hablar.- Invito a este Sr. a que haga una observación en Avda. Sorrento / Boulevard Rondeau (soy de la zona) y, que se encomiende a Dios, si es que cruza.- Coincido con él, respecto de la desastrosa conducta de muchos peatones; sí es cierto.- Los inspectores municipales, como se hace en Europa, deberían aleccionar convenientemente a peatones (multas mediante), incluyendo obviamente a conductores que están convencidos de que estar sentado frente al volante les da derecho a llevarse a puesto a todo peatón.- No será que consideran a los viandantes como seres irracionales o tal vez de otro planeta?.- Cuando se dice Rosario Ciudad Turística, no será que a los ciudadanos nos estarán tomando el pelo?...Dios mío, cuanto falta para eso!!!.-
A no enojarse, se los ruego…pero para hacer comentarios respecto del tipo que da origen a esta cuestión, será menester antes, estar realmente convencidos de lo que se dice, para que sea rigurosamente cierto que no se está obrando parcialmente…
Prosecución de nota publicada en Diario La Capital de Rosario, el día 16.06.2010, Sección Carta de Lectores.- (/otro autor)
Oscar Rodríguez - DNI. 6004403.-
viernes, 18 de junio de 2010
LA FAMILIA
Definición de familia: Personas emparentadas entre sí que viven juntas.- Parentela inmediata a uno.- Grupo numeroso de personas.-
La familia ha ocupado de toda la vida, un lugar privilegiado en la sociedad.- Cada integrante juega un papel significativo entre ese conjunto de personas que conforman el grupo.- Consecuentemente, los roles deben, ser, primero y en orden descendente o por verticalidad de padres a hijos.-El hombre, a quien en la antigüedad se le asignaba la jerarquía de jefe de familia, en función de esposo y padre tenía y obviamente tiene asignado un conjunto de deberes y derechos que de hecho debieron y deben ser respetados sin menoscabar su particular presencia en el ámbito del hogar.- Sus obligaciones, sin condicionamiento alguno se refieren prioritariamente al sostenimiento del hogar a través del aporte económico por vía de la pertinente actividad laboral u otros conductos no marginales.- Todo ello tendiente a hacer frente a las erogaciones económicas que el sostenimiento de la familia supone.- Debe acompañar a la esposa - en todo momento - a hacer frente a todo tipo de dificultades se hagan presentes.- Por una usar una típica comparación, él es que tiene a su cargo, el timón del barco.- Su compromiso y esto es fundamental a propósito de que se conformen las expectativas emergentes de la responsabilidad y el compromiso sellado en la certificación de la unión civil, particularmente.- El otro, parecido al citado precedentemente, deviene del que asume en el caso de concretarse por añadidura, que se refiere al que reviste carácter religioso.-
Le cabe la responsabilidad de propender al logro de un ámbito que será el lugar de residencia de la familia.- Será partícipe fundamental y necesario en la atención de los hijos, si los hubiere, consistente en educación y salud, dos elementos de primordial significación, con lo cual estará invirtiendo en la consolidación del futuro de sus herederos.- Siguiendo con este integrante de la familia, no es menos cierto que en él están concentradas las expectativas de los otros miembros; su comportamiento dentro y fuera del hogar debe constituirse en un modelo inigualable.- En síntesis, predicar con el ejemplo, base incuestionable de actitudes en paralelo con la solvencia moral de todo esposo y padre.- Transgredir estos principios equivale a dar por tierra con las obligaciones les son propias.- Debe ser el consejero y amigo especial de los hijos; en el primero de los casos, en tanto y en
cuanto ellos, no estén en condiciones de asumir responsabilidades habida cuenta de su edad.- Pasamos a considerar el rol de la esposa y madre, papel prioritario si lo hay, también en la estructura familiar.- Protagonista singular, por añadidura, caben las mismas consideraciones en buena parte de lo ya expresado para el esposo.- Si bien en buena medida parte de los roles son diferentes por naturaleza, la de referencia debe acompañar al esposo en todo momento formando un bloque sólido, homogéneo, inquebrantable que no puede ser disuelto ni por los de adentro ni por los de afuera.- Sabido es que la piedra angular, en este caso de la familia, la constituye este emblemático binomio que no debe admitir que propios y ajenos se permitan inferir fisuras que puedan deteriorar la excelencia de su conformación.- La mujer asume el papel de madre, con todo lo que ello significa, si así fuera.- Cuán importante es esto.- Por una cuestión biológica es la madre quien tiene la enorme responsabilidad generalmente de atender a priori, las necesidades de los hijos, al menos escucharlos.- Si la situación la supera, entonces sí, acudir al consorte.- Toca ahora abordar el papel de los hijos.-
Éstos necesariamente deben ser asistidos por los padres; obviamente el papel que a cada uno corresponde, conforme a la edad.- Propender al establecimiento de una buena salud y por supuesto similar educación, es función de los padres y, obligación de los hijos; su control y dirección no deben ser descuidados, más bien controlados.- Reclamar de los hijos y en forma más o menos esporádica, hagan conocer sus inquietudes, sus temores, sus necesidades básicas; tratar con los padres respecto del entorno, ya sea de escuela como de amistades.- Los hijos deben recibir de los padres los mejores ejemplos, amor, respeto, valoración, diálogo, comprensión.- La base de una formación acorde con los requerimientos emergentes, depende de una adecuada armonía entre ambos.- Los hijos deben tomar plena conciencia del papel que les toca jugar en todo momento y en su relación con los padres y hermanos.- Por extensión, cuando éstos formen una nueva familia y viceversa.-
A la mayoría de edad los hijos comienzan lentamente a independizarse de algún modo aún dentro del hogar; los padres deben tomar conciencia de ello y apoyarlos en el proceso de maduración.- Las incipientes alas van teniendo peso ya - por decirlo de algún modo -
Sin prisa pero sin pausa, van encaminándose con lo que tienen, a enfrentar nuevos compromisos en correlato con la edad y otras variables.- Sin embargo, cuando no, es normal a fuerza de ser común, la conducta de hijos con una alta dosis de perfidia sin límites, desvirtúan impiadosamente su condición de tales (claro está) con diferentes niveles de agresión que no obstante; no quedan libres de culpa.-
Una conducta que bajo ningún punto de vista puede soslayarse es que los hijos cuando se van del hogar, generalmente para conformar una nueva familia, no quedan liberados bajo ningún punto de vista de aquella que los cobijó desde pequeños.- Tanto el hombre como la mujer no deberían olvidarse nunca de los gestores de su nacimiento, como así también no permitir que el ser humano con el que se aviene a formar familia, intervenga de manera ruin en los asuntos de aquella de la cual provienen.- A no olvidar que la vida es un ida y vuelta.- Esta premisa, lamentablemente no es considerada de la manera que procede, lo que se constituye en normal a fuerza de ser común, quedando en evidencia una notable y pertinaz actitud censurable.-
Consecuentemente, rebela de veras que el concepto de familia quede desvirtuado por actitudes reñidas con elementales normas de convivencia.- Una opinión sobre el citado punto me obliga a insistir respecto de que toda vez se constituya un matrimonio, no debe dejarse jamás de lado en momento alguno a la familia que queda atrás.- Digo, verdad de Perogrullo, todo aquel que se casa, también lo hace con la familia.- Es repugnante oír aquello de: “…mi familia es mi mujer y mis hijos”..
Felizmente, la justicia de los hombres ha sentado jurisprudencia en aquello de que en casos extremos, los hijos deben hacerse cargo de los padres, so pena de incurrir en el delito de: abandono de persona, con las consecuencias que ello implica.- Claro, cuando los padres molestan, o están enfermos incontrolables, el recurso fácil es el refugio en centros para la tercera edad; denominaciones tras las cuales se enmascaran verdaderos antros de reclusión.-
La historia siempre nos ofrece una gama de familias célebres, ya sea por indiscutibles características morales, como todo lo contrario.- La Sagrada Familia y ya sabemos de quienes hablamos, marca un hito singular en el consabido pasado de la humanidad.- En resumen, todo aquel que no esté en condiciones de aceptar todas las premisas antedichas, debe llamarse a sosiego, es decir, para ser más explícitos, no involucrarse en unas serie de obligaciones propias de toda persona con solvencia moral suficiente como para hacer frente a este tipo de compromisos, no exento de amor con todo lo que este estado particular de afecto supone.-
Convengamos que los tiempos modernos concurren sistemáticamente a desvalorizar o desnaturalizar el sentido de familia, tomando cada uno para sí, ejemplos nada edificantes y, que coadyuvan al inevitable del núcleo de personas que llamamos familia.- Una imposición sin prisa pero sin pausa que ha penetrado groseramente la piel del hombre para con ello instalar en la sociedad, variables que por regla general no contribuyen en nada a una razonable estabilidad de éste, que debiera ser el paradigma imprescindible de todo ser humano con el innegable aporte de sentido común.-
El o los que así no procedieran van irremediablemente a contramano de la filosofía cristiana acorde con una doctrina que a pesar de la capacidad del hombre para llevarla a la práctica, no ha podido ser apreciada en todas sus formas.- Cuesta creer su obcecación al resistir una premisa que lo refleja todo, cual es la del amor al prójimo.-
Atentar descaradamente con tal propósito, es estar en paralelo con el soberano, quien está en franca armonía con todo tipo de actitud negativa de que con indiferencia hace gala el hombre.-
Como conclusión final y, que esto no se constituya en eufemismo, lo ideal para estar en permanente comunión con las más elementales normas de índole cristiana (salvo mejor opinión de ateos y/o agnósticos), es que quede incuestionablemente asegurada, una convivencia donde el mentor de la maldad no tenga asidero.-
Así, la familia estará a salvo.- Según mi modesta opinión y/o enfoque de la cuestión.-
OSCAR - Junio de 2010.-
La familia ha ocupado de toda la vida, un lugar privilegiado en la sociedad.- Cada integrante juega un papel significativo entre ese conjunto de personas que conforman el grupo.- Consecuentemente, los roles deben, ser, primero y en orden descendente o por verticalidad de padres a hijos.-El hombre, a quien en la antigüedad se le asignaba la jerarquía de jefe de familia, en función de esposo y padre tenía y obviamente tiene asignado un conjunto de deberes y derechos que de hecho debieron y deben ser respetados sin menoscabar su particular presencia en el ámbito del hogar.- Sus obligaciones, sin condicionamiento alguno se refieren prioritariamente al sostenimiento del hogar a través del aporte económico por vía de la pertinente actividad laboral u otros conductos no marginales.- Todo ello tendiente a hacer frente a las erogaciones económicas que el sostenimiento de la familia supone.- Debe acompañar a la esposa - en todo momento - a hacer frente a todo tipo de dificultades se hagan presentes.- Por una usar una típica comparación, él es que tiene a su cargo, el timón del barco.- Su compromiso y esto es fundamental a propósito de que se conformen las expectativas emergentes de la responsabilidad y el compromiso sellado en la certificación de la unión civil, particularmente.- El otro, parecido al citado precedentemente, deviene del que asume en el caso de concretarse por añadidura, que se refiere al que reviste carácter religioso.-
Le cabe la responsabilidad de propender al logro de un ámbito que será el lugar de residencia de la familia.- Será partícipe fundamental y necesario en la atención de los hijos, si los hubiere, consistente en educación y salud, dos elementos de primordial significación, con lo cual estará invirtiendo en la consolidación del futuro de sus herederos.- Siguiendo con este integrante de la familia, no es menos cierto que en él están concentradas las expectativas de los otros miembros; su comportamiento dentro y fuera del hogar debe constituirse en un modelo inigualable.- En síntesis, predicar con el ejemplo, base incuestionable de actitudes en paralelo con la solvencia moral de todo esposo y padre.- Transgredir estos principios equivale a dar por tierra con las obligaciones les son propias.- Debe ser el consejero y amigo especial de los hijos; en el primero de los casos, en tanto y en
cuanto ellos, no estén en condiciones de asumir responsabilidades habida cuenta de su edad.- Pasamos a considerar el rol de la esposa y madre, papel prioritario si lo hay, también en la estructura familiar.- Protagonista singular, por añadidura, caben las mismas consideraciones en buena parte de lo ya expresado para el esposo.- Si bien en buena medida parte de los roles son diferentes por naturaleza, la de referencia debe acompañar al esposo en todo momento formando un bloque sólido, homogéneo, inquebrantable que no puede ser disuelto ni por los de adentro ni por los de afuera.- Sabido es que la piedra angular, en este caso de la familia, la constituye este emblemático binomio que no debe admitir que propios y ajenos se permitan inferir fisuras que puedan deteriorar la excelencia de su conformación.- La mujer asume el papel de madre, con todo lo que ello significa, si así fuera.- Cuán importante es esto.- Por una cuestión biológica es la madre quien tiene la enorme responsabilidad generalmente de atender a priori, las necesidades de los hijos, al menos escucharlos.- Si la situación la supera, entonces sí, acudir al consorte.- Toca ahora abordar el papel de los hijos.-
Éstos necesariamente deben ser asistidos por los padres; obviamente el papel que a cada uno corresponde, conforme a la edad.- Propender al establecimiento de una buena salud y por supuesto similar educación, es función de los padres y, obligación de los hijos; su control y dirección no deben ser descuidados, más bien controlados.- Reclamar de los hijos y en forma más o menos esporádica, hagan conocer sus inquietudes, sus temores, sus necesidades básicas; tratar con los padres respecto del entorno, ya sea de escuela como de amistades.- Los hijos deben recibir de los padres los mejores ejemplos, amor, respeto, valoración, diálogo, comprensión.- La base de una formación acorde con los requerimientos emergentes, depende de una adecuada armonía entre ambos.- Los hijos deben tomar plena conciencia del papel que les toca jugar en todo momento y en su relación con los padres y hermanos.- Por extensión, cuando éstos formen una nueva familia y viceversa.-
A la mayoría de edad los hijos comienzan lentamente a independizarse de algún modo aún dentro del hogar; los padres deben tomar conciencia de ello y apoyarlos en el proceso de maduración.- Las incipientes alas van teniendo peso ya - por decirlo de algún modo -
Sin prisa pero sin pausa, van encaminándose con lo que tienen, a enfrentar nuevos compromisos en correlato con la edad y otras variables.- Sin embargo, cuando no, es normal a fuerza de ser común, la conducta de hijos con una alta dosis de perfidia sin límites, desvirtúan impiadosamente su condición de tales (claro está) con diferentes niveles de agresión que no obstante; no quedan libres de culpa.-
Una conducta que bajo ningún punto de vista puede soslayarse es que los hijos cuando se van del hogar, generalmente para conformar una nueva familia, no quedan liberados bajo ningún punto de vista de aquella que los cobijó desde pequeños.- Tanto el hombre como la mujer no deberían olvidarse nunca de los gestores de su nacimiento, como así también no permitir que el ser humano con el que se aviene a formar familia, intervenga de manera ruin en los asuntos de aquella de la cual provienen.- A no olvidar que la vida es un ida y vuelta.- Esta premisa, lamentablemente no es considerada de la manera que procede, lo que se constituye en normal a fuerza de ser común, quedando en evidencia una notable y pertinaz actitud censurable.-
Consecuentemente, rebela de veras que el concepto de familia quede desvirtuado por actitudes reñidas con elementales normas de convivencia.- Una opinión sobre el citado punto me obliga a insistir respecto de que toda vez se constituya un matrimonio, no debe dejarse jamás de lado en momento alguno a la familia que queda atrás.- Digo, verdad de Perogrullo, todo aquel que se casa, también lo hace con la familia.- Es repugnante oír aquello de: “…mi familia es mi mujer y mis hijos”..
Felizmente, la justicia de los hombres ha sentado jurisprudencia en aquello de que en casos extremos, los hijos deben hacerse cargo de los padres, so pena de incurrir en el delito de: abandono de persona, con las consecuencias que ello implica.- Claro, cuando los padres molestan, o están enfermos incontrolables, el recurso fácil es el refugio en centros para la tercera edad; denominaciones tras las cuales se enmascaran verdaderos antros de reclusión.-
La historia siempre nos ofrece una gama de familias célebres, ya sea por indiscutibles características morales, como todo lo contrario.- La Sagrada Familia y ya sabemos de quienes hablamos, marca un hito singular en el consabido pasado de la humanidad.- En resumen, todo aquel que no esté en condiciones de aceptar todas las premisas antedichas, debe llamarse a sosiego, es decir, para ser más explícitos, no involucrarse en unas serie de obligaciones propias de toda persona con solvencia moral suficiente como para hacer frente a este tipo de compromisos, no exento de amor con todo lo que este estado particular de afecto supone.-
Convengamos que los tiempos modernos concurren sistemáticamente a desvalorizar o desnaturalizar el sentido de familia, tomando cada uno para sí, ejemplos nada edificantes y, que coadyuvan al inevitable del núcleo de personas que llamamos familia.- Una imposición sin prisa pero sin pausa que ha penetrado groseramente la piel del hombre para con ello instalar en la sociedad, variables que por regla general no contribuyen en nada a una razonable estabilidad de éste, que debiera ser el paradigma imprescindible de todo ser humano con el innegable aporte de sentido común.-
El o los que así no procedieran van irremediablemente a contramano de la filosofía cristiana acorde con una doctrina que a pesar de la capacidad del hombre para llevarla a la práctica, no ha podido ser apreciada en todas sus formas.- Cuesta creer su obcecación al resistir una premisa que lo refleja todo, cual es la del amor al prójimo.-
Atentar descaradamente con tal propósito, es estar en paralelo con el soberano, quien está en franca armonía con todo tipo de actitud negativa de que con indiferencia hace gala el hombre.-
Como conclusión final y, que esto no se constituya en eufemismo, lo ideal para estar en permanente comunión con las más elementales normas de índole cristiana (salvo mejor opinión de ateos y/o agnósticos), es que quede incuestionablemente asegurada, una convivencia donde el mentor de la maldad no tenga asidero.-
Así, la familia estará a salvo.- Según mi modesta opinión y/o enfoque de la cuestión.-
OSCAR - Junio de 2010.-
jueves, 17 de junio de 2010
EL ARREPENTIMIENTO.-
Una vez más tenemos que remitirnos al pasado, más precisamente al tiempo de la Creación.- Lo que refiere el título, acción que está en sintonía con un sentimiento que nace con el hombre, tiene su significado; el manual de consulta al cual acudimos en la procura de obtener una clara ilustración terminante y que no deje lugar a dudas, se refiere a: Acción y efecto de arrepentirse.- Acción: acto.- Efecto: pesar de haber hecho alguna cosa.- Arrepentido: que se duele de culpas.- Efecto: fin para que se hace una cosa.- Ante el resultado, nos preguntamos: si no hubiera (verdad de Perogrullo), ocurrido el primer despropósito por todos conocido, otro sería el cantar.-
Pero, siempre el pero, que nos detiene, para repasar lo que en lo sucesivo sería determinante en el andar del hombre.- Creemos y con fundadas razones que las primeras criaturas entraron por tentación irresistible a lo que conocemos como el libre albedrío.-
A poco de ser expulsados del Edén y habida cuenta de las expresiones severas del Señor tocante al destino - no solo de ellos - sino de los integrantes de la posteridad, quedó claramente - por lo que imaginamos la notable diferencia entre uno y otro ámbito.- Ellos conocieron tal vez brevemente, el mejor.- En consecuencia, tenemos sobradas razones para reconocer que habrán tenido suficientes motivos para arrepentirse ¡vaya no!.- Pasa el tiempo, cuántos hechos habrán ocurrido que merecieron el pertinente arrepentimiento.- Desconocemos si ello habrá acontecido.- Un hecho notable lo constituye las emblemáticas palabras del Señor al patriarca Noé…he decidido el fin de todo ser ya que la tierra está llena de violencia.- Génesis 6-13…pues me arrepiento de haberlos hecho 5-6-7….- Toda acción pecaminosa del hombre está en franca armonía con una conducta con los siniestros
dictados del demonio.- Esta tiene una labor preponderante en el accionar del hombre a partir de la preeminencia que puso sobre el primero de ellos y la primera mujer, a estar de las versiones que se nos muestra en el comienzo de las Sagradas Escrituras.- Allí, y al parecer tiene comienzo una cadena de actitudes que emergen precisamente de la voluntad de Dios, cual es la de sancionar severamente al hombre a partir de la falta de fidelidad a él.- A esta altura, cabe recordar, según lo expuesto anteriormente que el Señor fue el primer
arrepentido de la humanidad.- Los que hagan un obligado repaso tocante a la historia, advertirán que sucedieron hechos que dieron lugar, tanto a perdón como a arrepentimiento, o tal vez ni una cosa ni la otra, de singular relevancia, tales como la actitud de Pedro, Judas, Saulo de Tarso (en lo sucesivo Pablo), un rosario de hombres y mujeres que
atravesaron y atraviesan por la misma situación.- Quién no se habrá arrepentido, lo mismo hoy de intervenciones poco felices, ya sea por daño al prójimo o tal vez no.- Se plantea un interrogante que emerge y es inevitable, del daño que genera ceder a la presión que alienta el diablo, que da lugar a la consabida tentación .- Los resultados son ya conocidos.- Hemos aprendido que cada vez que interviene el maligno - en una actitud triunfalista - por regla general surge la tentación.- La unión tentación/maldad se hace presente quedando como resultante en gran medida un daño que a pesar de perdón (pedirlo y obtenerlo), el causante apela al arrepentimiento y a la obtención del perdón , esto por parte del ser a quien se haya inflingido la lesión tantas veces irreparable.- Desde la óptica de que el Altísimo perdona todas las faltas - para el creyente es rigurosamente cierto - por fe y convicción, el victimario (llamémoslo así) está convencido que ha obtenido el consabido perdón producto de su misericordia.- Generalmente, salvo excepciones, el causante o acude a la víctima ofreciendo su arrepentimiento o ya sea por indiferencia, vergüenza, temor a represalias (cobardía) no tiene la suficiente hombría de bien para enfrentar la situación.- Habremos de convenir que querer obtener indulgencia por parte del agredido no siempre es factible ya que ante irreparables daños, el antes y el después son inevitables; el manifiesto cambio de conducta por su parte, el daño físico, moral, que resulta, otorga pocas posibilidades de vuelta atrás.- Infinidad de veces y conforme al grado de agravio, incluye a familiares y/o a amigos quienes se sienten aludidos; el arrepentimiento y el perdón si bien tomados de la mano, no siempre contribuyen a enmendar tales errores.- Huellas imborrables, indelebles que marcarán para siempre a todos los actores.- Desde el Señor, pasando por su hijo, también por los estamentos religiosos, ya sea en forma oral o por escrito, se ha venido instando a los seres humanos a obrar como corresponde, es decir, sin la necesidad de apelar, al perdón, por un lado y al arrepentimiento por el otro.- No es difícil, el hombre al parecer ha hecho y hace uso y abuso del libre albedrío, comúnmente en el extremo mayor comprometido.-
Amar al prójimo, una utopía, indiferencia, egoísmo, bueno invariablemente una conjunción de conductas cuyo mentor ya sabemos quién es, al que por otra parte se lo sigue ciega y fielmente.- Queda evidenciado que el hombre pareciera sentirse fascinado con todo lo que tiene que ver con aquél y no pone límites a su desafortunado accionar. - Maneja códigos diametralmente opuestos a una razonable cuestión de principios; incluye también a referentes religiosos que paradójicamente no predican con el ejemplo.- Muy mal nos ha ido y nos seguirá yendo en tanto y en cuanto se haya permitido y se haga lo propio ahora, ceder al sometimiento de Satanás para su satisfacción, en detrimento de aquellos que son víctimas muchas veces involuntariamente de sus despropósitos.-
No es menos cierto que en determinadas circunstancias nos equivoquemos involuntariamente sorprendidos en la buena fe y nos veamos en la necesidad de arrepentimiento y perdón si la falta incluye a terceros.-
Concluyendo: Es una constante, dejando de lado obviamente lo que se considera un hecho consuma-
do, actuar a esta altura, con serenidad atendiendo al hecho de lo inconveniente que resulta llegar a tal extremo se haga o no daño a terceros.-
Generalmente, más allá del arrepentimiento y el perdón, la situación no tiene retorno, el hecho está, como lo está el antes y el después.- Roguemos a Dios para que nos cubra con un manto de protección y nos resbale la posibilidad de que la tentación nos involucre en la cuestión que nos ocupa.-
Oscar.- Mayo de 2010.-
Pero, siempre el pero, que nos detiene, para repasar lo que en lo sucesivo sería determinante en el andar del hombre.- Creemos y con fundadas razones que las primeras criaturas entraron por tentación irresistible a lo que conocemos como el libre albedrío.-
A poco de ser expulsados del Edén y habida cuenta de las expresiones severas del Señor tocante al destino - no solo de ellos - sino de los integrantes de la posteridad, quedó claramente - por lo que imaginamos la notable diferencia entre uno y otro ámbito.- Ellos conocieron tal vez brevemente, el mejor.- En consecuencia, tenemos sobradas razones para reconocer que habrán tenido suficientes motivos para arrepentirse ¡vaya no!.- Pasa el tiempo, cuántos hechos habrán ocurrido que merecieron el pertinente arrepentimiento.- Desconocemos si ello habrá acontecido.- Un hecho notable lo constituye las emblemáticas palabras del Señor al patriarca Noé…he decidido el fin de todo ser ya que la tierra está llena de violencia.- Génesis 6-13…pues me arrepiento de haberlos hecho 5-6-7….- Toda acción pecaminosa del hombre está en franca armonía con una conducta con los siniestros
dictados del demonio.- Esta tiene una labor preponderante en el accionar del hombre a partir de la preeminencia que puso sobre el primero de ellos y la primera mujer, a estar de las versiones que se nos muestra en el comienzo de las Sagradas Escrituras.- Allí, y al parecer tiene comienzo una cadena de actitudes que emergen precisamente de la voluntad de Dios, cual es la de sancionar severamente al hombre a partir de la falta de fidelidad a él.- A esta altura, cabe recordar, según lo expuesto anteriormente que el Señor fue el primer
arrepentido de la humanidad.- Los que hagan un obligado repaso tocante a la historia, advertirán que sucedieron hechos que dieron lugar, tanto a perdón como a arrepentimiento, o tal vez ni una cosa ni la otra, de singular relevancia, tales como la actitud de Pedro, Judas, Saulo de Tarso (en lo sucesivo Pablo), un rosario de hombres y mujeres que
atravesaron y atraviesan por la misma situación.- Quién no se habrá arrepentido, lo mismo hoy de intervenciones poco felices, ya sea por daño al prójimo o tal vez no.- Se plantea un interrogante que emerge y es inevitable, del daño que genera ceder a la presión que alienta el diablo, que da lugar a la consabida tentación .- Los resultados son ya conocidos.- Hemos aprendido que cada vez que interviene el maligno - en una actitud triunfalista - por regla general surge la tentación.- La unión tentación/maldad se hace presente quedando como resultante en gran medida un daño que a pesar de perdón (pedirlo y obtenerlo), el causante apela al arrepentimiento y a la obtención del perdón , esto por parte del ser a quien se haya inflingido la lesión tantas veces irreparable.- Desde la óptica de que el Altísimo perdona todas las faltas - para el creyente es rigurosamente cierto - por fe y convicción, el victimario (llamémoslo así) está convencido que ha obtenido el consabido perdón producto de su misericordia.- Generalmente, salvo excepciones, el causante o acude a la víctima ofreciendo su arrepentimiento o ya sea por indiferencia, vergüenza, temor a represalias (cobardía) no tiene la suficiente hombría de bien para enfrentar la situación.- Habremos de convenir que querer obtener indulgencia por parte del agredido no siempre es factible ya que ante irreparables daños, el antes y el después son inevitables; el manifiesto cambio de conducta por su parte, el daño físico, moral, que resulta, otorga pocas posibilidades de vuelta atrás.- Infinidad de veces y conforme al grado de agravio, incluye a familiares y/o a amigos quienes se sienten aludidos; el arrepentimiento y el perdón si bien tomados de la mano, no siempre contribuyen a enmendar tales errores.- Huellas imborrables, indelebles que marcarán para siempre a todos los actores.- Desde el Señor, pasando por su hijo, también por los estamentos religiosos, ya sea en forma oral o por escrito, se ha venido instando a los seres humanos a obrar como corresponde, es decir, sin la necesidad de apelar, al perdón, por un lado y al arrepentimiento por el otro.- No es difícil, el hombre al parecer ha hecho y hace uso y abuso del libre albedrío, comúnmente en el extremo mayor comprometido.-
Amar al prójimo, una utopía, indiferencia, egoísmo, bueno invariablemente una conjunción de conductas cuyo mentor ya sabemos quién es, al que por otra parte se lo sigue ciega y fielmente.- Queda evidenciado que el hombre pareciera sentirse fascinado con todo lo que tiene que ver con aquél y no pone límites a su desafortunado accionar. - Maneja códigos diametralmente opuestos a una razonable cuestión de principios; incluye también a referentes religiosos que paradójicamente no predican con el ejemplo.- Muy mal nos ha ido y nos seguirá yendo en tanto y en cuanto se haya permitido y se haga lo propio ahora, ceder al sometimiento de Satanás para su satisfacción, en detrimento de aquellos que son víctimas muchas veces involuntariamente de sus despropósitos.-
No es menos cierto que en determinadas circunstancias nos equivoquemos involuntariamente sorprendidos en la buena fe y nos veamos en la necesidad de arrepentimiento y perdón si la falta incluye a terceros.-
Concluyendo: Es una constante, dejando de lado obviamente lo que se considera un hecho consuma-
do, actuar a esta altura, con serenidad atendiendo al hecho de lo inconveniente que resulta llegar a tal extremo se haga o no daño a terceros.-
Generalmente, más allá del arrepentimiento y el perdón, la situación no tiene retorno, el hecho está, como lo está el antes y el después.- Roguemos a Dios para que nos cubra con un manto de protección y nos resbale la posibilidad de que la tentación nos involucre en la cuestión que nos ocupa.-
Oscar.- Mayo de 2010.-
TEMA: DIOS.-
Dios, Creador, Hacedor, Padre, Altísimo, Jehová, Ser Supremo, etc. etc.-
Distintas denominaciones para mencionar algo o alguien sobre el cual no se conoce figura o gráfico para identificarlo.- Al considerar la Creación y desde el punto de vista estrictamente espiritual, religioso o como quiera identificárselo, tendremos que inexorablemente reconocer que tiene que haber un comienzo de todo lo material. El creyente por fe no vacila en momento alguno que lo reflejado en las Sagradas Escrituras es rigurosamente cierto.- No debe quedar duda alguna respecto de todas las maniobras que el Creador llevó cabo para instalar hasta las criaturas vivientes.- Sí, es evidente que a simple vista aparece como imposible para el entendimiento humano.- Sin embargo, prima facie, aparece el Creador; en primer término como dando instrucciones (se supone que hablando) a la pareja creada.- Tiempo después, advertido que fuera de la conocida desobediencia, les habla de nuevo tal vez airadamente reprobándoles no haberle hecho caso.- A partir de entonces aquello que fuera elaborado de forma tan especial, con la posibilidad cierta de poder disfrutar de una vida paradisíaca, pasó a convertirse en un panorama lamentablemente desolador.- Sabido es las penurias de toda índole que el hombre viene soportando desde entonces.- El Señor se acerca a Noé, a la sazón hombre justo y le manifiesta que está cansado de la maldad de los hombres y ha decidido terminar con tan perversa conducta.- Sí, cuesta creerlo como también sucede cuando le comenta que está arrepentido de haberlos creado.- Da cumplimiento a lo prometido.- Tiempo después, habiendo tocado tierra Noé, comienza el acrecentamiento del género humano, pero la lección del Creador no halla eco en las nuevas generaciones.- Un abierto desafío tiene al hombre como protagonista.- Poco o nada le interesa todo lo acontecido.- Es evidente que no creyeron o no entendieron el mensaje.- Las oportunidades estaban dadas, porqué no aprovecharlas?; no hubiera sido realmente colosal vivir en plena armonía sin necesidad de apelar a cuestiones harto negativas que no hicieron más que desvirtuar un propósito maravilloso que hubiera cambiado la historia del mundo?.- Es evidente que cuando el hombre tuvo que conducirse por su propia cuenta afloraron en él - en mi opinión - una trilogía que creo resume precisamente un tipo de conducta que viene acompañándolo desde entonces.- Sentimientos, pensamientos y acciones ya sea para el bien como para el mal, anidaron en él sin importarle un bledo la oportunidad inigualable que el Señor le había ofrecido.-Innumerables ejemplos le puso de manifiesto de manera tal que podría haber sacado provecho.- Tuvo y tiene todos los medios para vivir con plenitud .- Lamentablemente prefirió aliarse en buena medida con el demonio para de esa manera enfrentar al Señor.- Este le otorgó la inteligencia necesaria como para acompañarlo, pero inexplicablemente prefirió involucrarse en el libre albedrío para de esa manera hacer uso y abuso de aquello hermanado con Satanás.- El hombre es inteligente por naturaleza.- Desde pequeño sabe discernir entre el bien y el mal; consecuentemente desprecia groseramente una inigualable oportunidad de vivir en sintonía con elementales principios de sana convivencia.- Ahora bien, si está en sus manos vivir sin dificultades, sin errores, sin enemigos, sin sufrimientos, queda claro que se aviene a enfrentarse con no poca cantidad de dificultades.- Su proverbial obcecación lo conduce invariablemente a obrar indiscriminadamente en la procura de un pasar envidiable.- Arremete sin vacilar un ápice; el objetivo lo alcanza a cualquier precio más allá de que el fin no justifique los medios.- Mientras tanto detengamos nuestra mirada en Dios.- ¿Qué nos sugiere el hecho de que se lo considere justificadamente Todopoderoso ante semejante despropósito del ser humano?.- Bueno, el punto tiene probablemente varias lecturas; como puede entenderse el hecho de que el Señor podría modificar este penoso estado de cosas?, es claro, a pesar de todas las demostraciones que Él hizo para hacer pensar seriamente respecto de un cambio de actitudes, el hombre prefirió no aceptarlo en el corazón; de ahí que la violencia anida en él.- Cabe alguna duda?...no sería mejor que el hombre actuase poniendo amor en todas las cosas?… vaya si sería un reconocimiento tácito en el Creador.- No, es preferible actuar con total displicencia.- De éste depende, su inclinación hacia Satanás tal parece no tener retorno.- Posee capacidad en demasía como para poder inclinar la balanza hacia lo positivo.- El Señor ya le ha dado demasiadas oportunidades para su vuelta atrás, sino veamos; desde la antigüedad, los hombres aprendieron a reconocer a Jehová (Dios para los hebreos) como un elemento de sumo respeto.- Muchos acontecimientos significativos por cierto, lo tienen como protagonista indiscutido.- Simultáneamente otras culturas pusieron su creencia en otros dioses de diferentes denominaciones.- Pero también advertimos la inseguridad en creer en Jehová Dios puesta de manifiesto por aquellos hombres; viene a cuento recordar aquel emblemático episodio llamado Éxodo, según las Sagradas Escrituras, donde todo el pueblo judío con Moisés a la cabeza se vieron liberados del yugo del faraón egipcio de turno; anduvieron por el desierto durante 40 años buscando la tierra prometida, habían perdido la fe, se rebelaron ante el patriarca, incólume en su creencia y por ende contra Jehová.- Vemos que finalmente ya afincados, libres de la esclavitud egipcia no supieron ni entendieron tener en cuenta los beneficios que reportaba no apartarse de la voluntad divina.- Para qué, si ya se sentían dueños de hacer lo que les viniera en gana…eran muchos…Moisés estaba solo.- Evidente se planteaban dos actitudes, por un lado aquellos que en menor cantidad creían en éste y en aquél; por el otro los que se sentían dueños de obrar según les parecía.- Advertimos una vez más la infaltable presencia de los cultores…muy pocos, de la gratitud y por ende, de los que no la profesan precisamente.- Y mientras tanto…que pensaría el Señor? - cada uno hará su propia lectura.- El Señor, permanentemente nos da la pauta de su bonomía, no es difícil no reconocerlo, hagamos la prueba a la luz de todos los acontecimientos.- Quién tiene que cambiar: el Señor o el hombre?, a ver, porqué la vigencia de ese permanente desafío?; entonces, quién es el primero en cultivar la maldad?.- A reflexionar y obrar en consecuencia.-
Hagamos un repaso puntual de las advertencias que entendemos ha hecho el Señor tendientes a que el hombre entienda de una buena vez un cambio de actitudes.- Entiendo que el lector se preguntará el porqué de hacer hincapié en la irresponsable conducta del hombre, si al propio tiempo nos ofrece una importante gama de acciones dignas de encomio.-Lamentablemente emerge una cabal demostración de tales hechos que nos da la pauta de que el hombre bueno está en las antípodas del otro.- Lástima no? .- Muchas veces nos enfrentamos a casos verdaderamente paradójicos - hasta pareciera una verdadera injusticia aquello de que niños pequeños se van de este mundo dejando un dolor indiscutible en sus seres queridos; otros que nacen con una discapacidad que rebela hasta al más insensible.- Hombres y mujeres, padres muchos de ellos, seres humanos de una nobleza que no admite parangón alguno.- En cambio quedan en el mundo diabólicos personajes que hacen gala de todo tipo de maldad que fuera de imaginar.- Devotos de la injusticia, la traición, etc. etc. por citar solo algunos ejemplos del pecado adquirido y encumbrado como un verdadero tesoro.- Imaginamos una balanza en la que en uno de sus platos colocamos los hechos positivos, en el otro, los negativos.- Hagamos un análisis concienzudo de cada uno de los aspectos, veamos los resultados, las consecuencias y finalmente hagamos un replanteo tendiente a descubrir donde realmente estamos parados.- Dios nos da la vida y es dueño de quitárnosla, él rige nuestro término de habitación en la tierra, desde luego esta su decisión, amerita la necesidad imprescindible de concientizarnos para eso- Convengamos que a pesar de todo, el amor hacia los seres queridos no admite este tipo de disquisiciones, pero a esta altura quien ha pasado por esta durísima prueba, se resiste a admitirlo así como parece, tan alegremente.- Tendremos que aprender que Él tiene un propósito para cada uno de nosotros quienes por otra parte no sabemos cuando y como será el momento.- Tal vez y en eso tenemos que poner el acento; no será que Dios querrá seguir poblando la morada de los justos?.- Quién nos asegura que en esa dimensión se encuentra el verdadero oasis donde no haya lugar para ninguna forma de maldad.- Abriguemos que sea el ansiado reino celestial.- En fin, tenemos que admitir y aunque no se comprenda, que el Señor de todos modos ama a sus criaturas a diferencia del hombre que marca todo un hito en la desviación de la conducta.- Un significativo hecho acontecido años ha, sobre el que no hay elementos de escritura para destacarlo, nos da la pauta definitiva de que Dios mostró, a pesar de todo y de una manera cabal, el amor que siente - tal sus propósitos - para liberar al hombre de las garras del maldito.- Sí, me refiero nada más y nada menos que a la monumental ofrenda que hizo a la humanidad con el derramamiento de la sangre de su tan amado hijo.- Quién mandaría al sacrificio a su o a sus hijos?.- El Señor podía haber tenido otras posibilidades, sin embargo optó por la que revestía más singularidad.- En síntesis, ha quedado un símbolo del cual todo ser humano sensible por naturaleza, debe admitir como única opción asiéndolo como la tabla de salvación a la que desea recurrir todo náufrago.- Desde el punto de vista religioso, claro está, esta opinión es la que el autor entiende procede.-
OSCAR.- MAYO DE 2010.-
Distintas denominaciones para mencionar algo o alguien sobre el cual no se conoce figura o gráfico para identificarlo.- Al considerar la Creación y desde el punto de vista estrictamente espiritual, religioso o como quiera identificárselo, tendremos que inexorablemente reconocer que tiene que haber un comienzo de todo lo material. El creyente por fe no vacila en momento alguno que lo reflejado en las Sagradas Escrituras es rigurosamente cierto.- No debe quedar duda alguna respecto de todas las maniobras que el Creador llevó cabo para instalar hasta las criaturas vivientes.- Sí, es evidente que a simple vista aparece como imposible para el entendimiento humano.- Sin embargo, prima facie, aparece el Creador; en primer término como dando instrucciones (se supone que hablando) a la pareja creada.- Tiempo después, advertido que fuera de la conocida desobediencia, les habla de nuevo tal vez airadamente reprobándoles no haberle hecho caso.- A partir de entonces aquello que fuera elaborado de forma tan especial, con la posibilidad cierta de poder disfrutar de una vida paradisíaca, pasó a convertirse en un panorama lamentablemente desolador.- Sabido es las penurias de toda índole que el hombre viene soportando desde entonces.- El Señor se acerca a Noé, a la sazón hombre justo y le manifiesta que está cansado de la maldad de los hombres y ha decidido terminar con tan perversa conducta.- Sí, cuesta creerlo como también sucede cuando le comenta que está arrepentido de haberlos creado.- Da cumplimiento a lo prometido.- Tiempo después, habiendo tocado tierra Noé, comienza el acrecentamiento del género humano, pero la lección del Creador no halla eco en las nuevas generaciones.- Un abierto desafío tiene al hombre como protagonista.- Poco o nada le interesa todo lo acontecido.- Es evidente que no creyeron o no entendieron el mensaje.- Las oportunidades estaban dadas, porqué no aprovecharlas?; no hubiera sido realmente colosal vivir en plena armonía sin necesidad de apelar a cuestiones harto negativas que no hicieron más que desvirtuar un propósito maravilloso que hubiera cambiado la historia del mundo?.- Es evidente que cuando el hombre tuvo que conducirse por su propia cuenta afloraron en él - en mi opinión - una trilogía que creo resume precisamente un tipo de conducta que viene acompañándolo desde entonces.- Sentimientos, pensamientos y acciones ya sea para el bien como para el mal, anidaron en él sin importarle un bledo la oportunidad inigualable que el Señor le había ofrecido.-Innumerables ejemplos le puso de manifiesto de manera tal que podría haber sacado provecho.- Tuvo y tiene todos los medios para vivir con plenitud .- Lamentablemente prefirió aliarse en buena medida con el demonio para de esa manera enfrentar al Señor.- Este le otorgó la inteligencia necesaria como para acompañarlo, pero inexplicablemente prefirió involucrarse en el libre albedrío para de esa manera hacer uso y abuso de aquello hermanado con Satanás.- El hombre es inteligente por naturaleza.- Desde pequeño sabe discernir entre el bien y el mal; consecuentemente desprecia groseramente una inigualable oportunidad de vivir en sintonía con elementales principios de sana convivencia.- Ahora bien, si está en sus manos vivir sin dificultades, sin errores, sin enemigos, sin sufrimientos, queda claro que se aviene a enfrentarse con no poca cantidad de dificultades.- Su proverbial obcecación lo conduce invariablemente a obrar indiscriminadamente en la procura de un pasar envidiable.- Arremete sin vacilar un ápice; el objetivo lo alcanza a cualquier precio más allá de que el fin no justifique los medios.- Mientras tanto detengamos nuestra mirada en Dios.- ¿Qué nos sugiere el hecho de que se lo considere justificadamente Todopoderoso ante semejante despropósito del ser humano?.- Bueno, el punto tiene probablemente varias lecturas; como puede entenderse el hecho de que el Señor podría modificar este penoso estado de cosas?, es claro, a pesar de todas las demostraciones que Él hizo para hacer pensar seriamente respecto de un cambio de actitudes, el hombre prefirió no aceptarlo en el corazón; de ahí que la violencia anida en él.- Cabe alguna duda?...no sería mejor que el hombre actuase poniendo amor en todas las cosas?… vaya si sería un reconocimiento tácito en el Creador.- No, es preferible actuar con total displicencia.- De éste depende, su inclinación hacia Satanás tal parece no tener retorno.- Posee capacidad en demasía como para poder inclinar la balanza hacia lo positivo.- El Señor ya le ha dado demasiadas oportunidades para su vuelta atrás, sino veamos; desde la antigüedad, los hombres aprendieron a reconocer a Jehová (Dios para los hebreos) como un elemento de sumo respeto.- Muchos acontecimientos significativos por cierto, lo tienen como protagonista indiscutido.- Simultáneamente otras culturas pusieron su creencia en otros dioses de diferentes denominaciones.- Pero también advertimos la inseguridad en creer en Jehová Dios puesta de manifiesto por aquellos hombres; viene a cuento recordar aquel emblemático episodio llamado Éxodo, según las Sagradas Escrituras, donde todo el pueblo judío con Moisés a la cabeza se vieron liberados del yugo del faraón egipcio de turno; anduvieron por el desierto durante 40 años buscando la tierra prometida, habían perdido la fe, se rebelaron ante el patriarca, incólume en su creencia y por ende contra Jehová.- Vemos que finalmente ya afincados, libres de la esclavitud egipcia no supieron ni entendieron tener en cuenta los beneficios que reportaba no apartarse de la voluntad divina.- Para qué, si ya se sentían dueños de hacer lo que les viniera en gana…eran muchos…Moisés estaba solo.- Evidente se planteaban dos actitudes, por un lado aquellos que en menor cantidad creían en éste y en aquél; por el otro los que se sentían dueños de obrar según les parecía.- Advertimos una vez más la infaltable presencia de los cultores…muy pocos, de la gratitud y por ende, de los que no la profesan precisamente.- Y mientras tanto…que pensaría el Señor? - cada uno hará su propia lectura.- El Señor, permanentemente nos da la pauta de su bonomía, no es difícil no reconocerlo, hagamos la prueba a la luz de todos los acontecimientos.- Quién tiene que cambiar: el Señor o el hombre?, a ver, porqué la vigencia de ese permanente desafío?; entonces, quién es el primero en cultivar la maldad?.- A reflexionar y obrar en consecuencia.-
Hagamos un repaso puntual de las advertencias que entendemos ha hecho el Señor tendientes a que el hombre entienda de una buena vez un cambio de actitudes.- Entiendo que el lector se preguntará el porqué de hacer hincapié en la irresponsable conducta del hombre, si al propio tiempo nos ofrece una importante gama de acciones dignas de encomio.-Lamentablemente emerge una cabal demostración de tales hechos que nos da la pauta de que el hombre bueno está en las antípodas del otro.- Lástima no? .- Muchas veces nos enfrentamos a casos verdaderamente paradójicos - hasta pareciera una verdadera injusticia aquello de que niños pequeños se van de este mundo dejando un dolor indiscutible en sus seres queridos; otros que nacen con una discapacidad que rebela hasta al más insensible.- Hombres y mujeres, padres muchos de ellos, seres humanos de una nobleza que no admite parangón alguno.- En cambio quedan en el mundo diabólicos personajes que hacen gala de todo tipo de maldad que fuera de imaginar.- Devotos de la injusticia, la traición, etc. etc. por citar solo algunos ejemplos del pecado adquirido y encumbrado como un verdadero tesoro.- Imaginamos una balanza en la que en uno de sus platos colocamos los hechos positivos, en el otro, los negativos.- Hagamos un análisis concienzudo de cada uno de los aspectos, veamos los resultados, las consecuencias y finalmente hagamos un replanteo tendiente a descubrir donde realmente estamos parados.- Dios nos da la vida y es dueño de quitárnosla, él rige nuestro término de habitación en la tierra, desde luego esta su decisión, amerita la necesidad imprescindible de concientizarnos para eso- Convengamos que a pesar de todo, el amor hacia los seres queridos no admite este tipo de disquisiciones, pero a esta altura quien ha pasado por esta durísima prueba, se resiste a admitirlo así como parece, tan alegremente.- Tendremos que aprender que Él tiene un propósito para cada uno de nosotros quienes por otra parte no sabemos cuando y como será el momento.- Tal vez y en eso tenemos que poner el acento; no será que Dios querrá seguir poblando la morada de los justos?.- Quién nos asegura que en esa dimensión se encuentra el verdadero oasis donde no haya lugar para ninguna forma de maldad.- Abriguemos que sea el ansiado reino celestial.- En fin, tenemos que admitir y aunque no se comprenda, que el Señor de todos modos ama a sus criaturas a diferencia del hombre que marca todo un hito en la desviación de la conducta.- Un significativo hecho acontecido años ha, sobre el que no hay elementos de escritura para destacarlo, nos da la pauta definitiva de que Dios mostró, a pesar de todo y de una manera cabal, el amor que siente - tal sus propósitos - para liberar al hombre de las garras del maldito.- Sí, me refiero nada más y nada menos que a la monumental ofrenda que hizo a la humanidad con el derramamiento de la sangre de su tan amado hijo.- Quién mandaría al sacrificio a su o a sus hijos?.- El Señor podía haber tenido otras posibilidades, sin embargo optó por la que revestía más singularidad.- En síntesis, ha quedado un símbolo del cual todo ser humano sensible por naturaleza, debe admitir como única opción asiéndolo como la tabla de salvación a la que desea recurrir todo náufrago.- Desde el punto de vista religioso, claro está, esta opinión es la que el autor entiende procede.-
OSCAR.- MAYO DE 2010.-
LA FELICIDAD
Se trata del ánimo que se complace en la posesión de un bien.- Satisfacción, gusto, contento, suerte feliz.-
En este particular sentimiento que particularmente de eso se trata, el hombre juega un papel de importancia capital.- Solamente él tiene la oportunidad de disfrutarlo a pleno.- Las más de las veces, de él y nadie más que él, depende total y absolutamente.- Dios le ha provisto de todos los elementos - particularmente espirituales - para saber, si, saber aprovecharlo con plenitud.- Claro tendremos que convenir que no solo depende de él.-
Aquí juega un rol importante el ámbito que lo rodea dentro del cual debe manejarse con la suficiente inteligencia de forma tal que no se vean frustradas sus esperanzas de que la felicidad sea un logro y no una mera ilusión.-
Habremos de convenir que el hombre en su recorrer la vida, llena de escollos por cierto, tiene que afrontar situaciones difíciles que ponen a prueba su templanza.- Solo él y nadie más que él tiene que poner a su servicio la tan mentada felicidad que la vida propone.- Salvo opiniones que se respetan sin dudas, mucho depende de la personalidad que la naturaleza ha dotado a cada uno de los humanos.-
Permanentemente estamos rodeados (aunque gracias a Dios, no siempre) de personas con una grosera capacidad para intoxicarnos con actitudes negativas, agravios verbales cargados de insidia con los que pretenden deteriorarnos sistemáticamente.-
El hombre que desea gozar de la felicidad, debe sentir, pensar y actuar con inteligencia.- Convengamos que permanentemente le acechan, o directamente le son inferidas, preocupaciones que dañan su estilo de vida; a él también lo incluyen.- Es ahí donde el de referencia debe apelar a poner en práctica el sentido común, la sensatez que son elementos que pueden ayudarlo a enfrentar la realidad.- Tomar las cosas con calma, actuar conforme lo determina la experiencia; aceptar sin condicionamientos aquello que la vida le presenta.- Se me ocurre que una vez superado el trance, una cuota significativa de felicidad lo habrá inundado.-
Momentos felices se cuentan por miles, largos serían de enumerar, no son nada nuevos.-
Comprenden al ser humano en todos los ámbitos, sin excluir culturas de un sentir muy particular.- Sin embargo, se da por entendido que conforme a aquellas, los sentimientos se manifiestan de forma diferente.-
La gran pregunta; el significado de este sentimiento indica su presencia en un estado de elementos positivos, es decir, que motivan al hombre en circunstancias que les son favorables.- Entonces, el quid de la cuestión radicaría en aportar energías, no de felicidad obviamente, pero sí de una terapia que le permita hacer frente a realidades que de no ser así no se lo podría considerar hombre feliz.-
Ahora bien, parece un contrasentido, pero la felicidad está, es decir que nació con el hombre como tantos otros atributos, será cuestión que pudieran erradicarse tantas malas prácticas que condenan al hombre, y que dan lugar a lo contrario.- Una utopía.-
Admitamos que no poca cantidad de hechos acontecen en la vida del ser humano, ya sea momentos felices como los antagónicos; es en estos últimos en donde el hombre tiene que poner de manifiesto su capacidad para afrontar la situación de manera tal que lo negativo le cause el menor daño posible.-
Imaginemos un mundo libre de elementos tóxicos contaminantes, traducidas en todos los sentimientos, pensamientos y acciones que acompañan al hombre en su recorrer la vida, sería posible un mundo lo suficientemente feliz, coadyuvaría a vivir una vida diferente que por otra parte un papel importante lo juegan aquellos elementos que también deterioran su salud.- Habremos de convenir que situaciones agraviantes, traumáticas contribuyen a esto último; consecuentemente la felicidad podría ser inalcanzable habida cuenta que la enfermedad de distinto carácter la afecta en menor o mayor grado.- Hombre muy o relativamente enfermo, con diagnóstico y pronóstico, ingresa necesariamente en un particular estado de inquietud donde la felicidad subyace, en tanto y en cuanto no supere el trance.- No es seguro que pueda hallar un camino que aporte tranquilidad en tales condiciones.-
Si con la experiencia que tenemos, hacemos un imprescindible repaso por la historia, nos encontraremos frente a una interminable lista de hechos que otorgaron felicidad a sus protagonistas, mientras que probable y simultáneamente todo lo contrario a otros.-
El citado estado de ánimo no depende exclusivamente de alguien en particular, una importante y casi exclusiva cuota de aportes deteriorantes juega un rol de características predominantes conducentes a que el sujeto no pueda disfrutar del estado en cuestión.-
Distintas terapias se ofrecen al mundo a través de las cuales, el ser humano debe abocarse a abordarlas; marcar una diferencia en su estilo de vida, erradicando las malas prácticas, las compañías perniciosas, los vicios, el lenguaje, etc. etc.- Una ayuda que se me ocurre trascendental, es la incursión por el camino espiritual en una creencia no contradictoria a las más elementales normas de puntual racionalidad; convengamos que en una gran mayoría, el hombre más consustanciado con el demonio, sin Dios en el corazón, no tiene una meta, un objetivo que lo conduzca a un ámbito de esperanza y que se convenza por sí mismo respecto de las ventajas que le propone tal determinación.- Un paralelo con la felicidad.-
OSCAR - Junio de 2010.-
En este particular sentimiento que particularmente de eso se trata, el hombre juega un papel de importancia capital.- Solamente él tiene la oportunidad de disfrutarlo a pleno.- Las más de las veces, de él y nadie más que él, depende total y absolutamente.- Dios le ha provisto de todos los elementos - particularmente espirituales - para saber, si, saber aprovecharlo con plenitud.- Claro tendremos que convenir que no solo depende de él.-
Aquí juega un rol importante el ámbito que lo rodea dentro del cual debe manejarse con la suficiente inteligencia de forma tal que no se vean frustradas sus esperanzas de que la felicidad sea un logro y no una mera ilusión.-
Habremos de convenir que el hombre en su recorrer la vida, llena de escollos por cierto, tiene que afrontar situaciones difíciles que ponen a prueba su templanza.- Solo él y nadie más que él tiene que poner a su servicio la tan mentada felicidad que la vida propone.- Salvo opiniones que se respetan sin dudas, mucho depende de la personalidad que la naturaleza ha dotado a cada uno de los humanos.-
Permanentemente estamos rodeados (aunque gracias a Dios, no siempre) de personas con una grosera capacidad para intoxicarnos con actitudes negativas, agravios verbales cargados de insidia con los que pretenden deteriorarnos sistemáticamente.-
El hombre que desea gozar de la felicidad, debe sentir, pensar y actuar con inteligencia.- Convengamos que permanentemente le acechan, o directamente le son inferidas, preocupaciones que dañan su estilo de vida; a él también lo incluyen.- Es ahí donde el de referencia debe apelar a poner en práctica el sentido común, la sensatez que son elementos que pueden ayudarlo a enfrentar la realidad.- Tomar las cosas con calma, actuar conforme lo determina la experiencia; aceptar sin condicionamientos aquello que la vida le presenta.- Se me ocurre que una vez superado el trance, una cuota significativa de felicidad lo habrá inundado.-
Momentos felices se cuentan por miles, largos serían de enumerar, no son nada nuevos.-
Comprenden al ser humano en todos los ámbitos, sin excluir culturas de un sentir muy particular.- Sin embargo, se da por entendido que conforme a aquellas, los sentimientos se manifiestan de forma diferente.-
La gran pregunta; el significado de este sentimiento indica su presencia en un estado de elementos positivos, es decir, que motivan al hombre en circunstancias que les son favorables.- Entonces, el quid de la cuestión radicaría en aportar energías, no de felicidad obviamente, pero sí de una terapia que le permita hacer frente a realidades que de no ser así no se lo podría considerar hombre feliz.-
Ahora bien, parece un contrasentido, pero la felicidad está, es decir que nació con el hombre como tantos otros atributos, será cuestión que pudieran erradicarse tantas malas prácticas que condenan al hombre, y que dan lugar a lo contrario.- Una utopía.-
Admitamos que no poca cantidad de hechos acontecen en la vida del ser humano, ya sea momentos felices como los antagónicos; es en estos últimos en donde el hombre tiene que poner de manifiesto su capacidad para afrontar la situación de manera tal que lo negativo le cause el menor daño posible.-
Imaginemos un mundo libre de elementos tóxicos contaminantes, traducidas en todos los sentimientos, pensamientos y acciones que acompañan al hombre en su recorrer la vida, sería posible un mundo lo suficientemente feliz, coadyuvaría a vivir una vida diferente que por otra parte un papel importante lo juegan aquellos elementos que también deterioran su salud.- Habremos de convenir que situaciones agraviantes, traumáticas contribuyen a esto último; consecuentemente la felicidad podría ser inalcanzable habida cuenta que la enfermedad de distinto carácter la afecta en menor o mayor grado.- Hombre muy o relativamente enfermo, con diagnóstico y pronóstico, ingresa necesariamente en un particular estado de inquietud donde la felicidad subyace, en tanto y en cuanto no supere el trance.- No es seguro que pueda hallar un camino que aporte tranquilidad en tales condiciones.-
Si con la experiencia que tenemos, hacemos un imprescindible repaso por la historia, nos encontraremos frente a una interminable lista de hechos que otorgaron felicidad a sus protagonistas, mientras que probable y simultáneamente todo lo contrario a otros.-
El citado estado de ánimo no depende exclusivamente de alguien en particular, una importante y casi exclusiva cuota de aportes deteriorantes juega un rol de características predominantes conducentes a que el sujeto no pueda disfrutar del estado en cuestión.-
Distintas terapias se ofrecen al mundo a través de las cuales, el ser humano debe abocarse a abordarlas; marcar una diferencia en su estilo de vida, erradicando las malas prácticas, las compañías perniciosas, los vicios, el lenguaje, etc. etc.- Una ayuda que se me ocurre trascendental, es la incursión por el camino espiritual en una creencia no contradictoria a las más elementales normas de puntual racionalidad; convengamos que en una gran mayoría, el hombre más consustanciado con el demonio, sin Dios en el corazón, no tiene una meta, un objetivo que lo conduzca a un ámbito de esperanza y que se convenza por sí mismo respecto de las ventajas que le propone tal determinación.- Un paralelo con la felicidad.-
OSCAR - Junio de 2010.-
EL MATRIMONIO
Matrimonio: Institución social que crea un vínculo conyugal entre dos personas de sexo opuesto.- Permite legitimar la filiación de los hijos según las reglas del sistema de parentesco vigente.-
Pasaremos a referirnos a esta forma de sociedad entre hombre y mujer que se unen legalmente y por añadidura generalmente apelando generalmente al servicio específicamente religioso como para de esa manera consolidar por un lado los derechos y deberes civiles; por otro, certificar ante su dios (conforme a cada cultura religiosa) el juramento que se desprende del sermón que el referente a su cargo los tiene como destinatarios.-
Antes de concertar el compromiso de referencia, hombre y mujer deben pasar por una obligada e inevitable etapa donde debe primar el amor, el diálogo, la tolerancia, la comprensión y la fidelidad, todos éstos, pilares básicos tendientes a encarar una nueva vida donde dos son los protagonistas o referentes válidos a propósito de transitar juntos, en tanto y en cuanto no acontezcan imponderables que hagan interrumpir o cesar ese compromiso, esa unión.-
Solo la muerte tiene razón de ser para constituirse en el inevitable motivo que imponga un cese de esa unión.- Otras razones, son producto de la ruptura ex profeso de la asociación en cuestión, vicios, debilidades contra natura, más otros comportamientos reñidos con la moral y las buenas costumbres.- Recuerden aquello de…sólo la muerte podrá separarlos…Entonces, excluyendo esta sentencia, nada ni nadie debe interferir en esa relación que surge de la inevitable necesidad de servir uno para el otro de manera tan singular.-
El tránsito por la vida de los consortes, no es simple; se requiere de una buena dosis de aquellos atributos de mención al comienzo.- Si no se respetan tales valores, se pierde sin más, la esencia del contrato matrimonial.- Sería cuestión de desmenuzar aquellas premisas de tanta significación, de importancia capital:
*Amor: vaya si no lo hubiera.- Una imperiosa necesidad de estar juntos y, en el buen sentido de la palabra.- Con una metáfora mediante, sentirse como aislado del mundo material; como adentrándose en una dimensión a la cual tienen acceso solo los enamorados.- Quién más quién menos, tiene conciencia de qué se trata.-
*Diálogo: Creo innecesario, referirme a su significado.-
En este particular, también tiene implicancia directa el hecho de que cada uno exponga pensamientos, sentimientos e inquietudes, que no siempre son considerados respetuosamente por el otro, es decir, el partícipe necesario para la conformación de la pareja.- No responder con opinión sensata, criterio propio, plenitud de sentido común, respondiendo en cambio en menoscabo del otro, es obrar irrespetuosamente y, con evidente falta de educación.- Pretender sobresalir exigiendo silencio por entender que solamente su opinión es válida, transforma el diálogo en monólogo.- Evidente transgresión a uno de los más elementales principios de la concordia que debe acompañar a ambos.- Surge el condimento que da cuenta de todo lo contrario: discordia.-
Casi corresponden idénticos conceptos en el contexto del conjunto de atributos mencionados a priori, es decir a: *tolerancia, *comprensión, *fidelidad.-
Demás está decir las implicancias que resultan de socavar alguno o todos, dichos pilares.-
No es precisamente convalidar tales enunciados acomodándolos – perdonando la comparación – como si se tratase de un mecanismo de relojería, nada más y nada menos.- No se necesita artilugio alguno para obrar como procede.- Una condición sine quanon es proceder en concordancia con elementales principios de convivencia.- Descontamos desde ya, no consentir imposiciones inherentes a vicios censurables, pretensión respecto de adquisiciones de bienes materiales superfluos y/suntuarios inalcanzables por su coste económico.
El matrimonio no debería admitir un intolerable desgaste producto de lo que alegremente se denomina rutina.- Es claro también hay que acompañar las distintas etapas que resultan a través de los años, presencia y crianza de hijos, con todo lo que ello significa, una catarata se problemas que no pueden soslayarse, no resbalan, hay que hacerles frente y en comunión permanente.-
Distintas actitudes aparecen a lo largo de la historia, asociadas a diferentes culturas las que de una u otro modo y casi por regla general la esencia es y ha sido la misma.- Habremos de reconocer que la indisolubilidad de la unión de referencia está plagada de matices varios.- Conforme los tiempos y a esta cultura sobresalen hábitos de distinto calibre.- Los tiempos que corren no escapan a esa variable; lo que en muchos casos - y no es inevitable - se incorporan cambios que lamentablemente van minando la esencia de esta asociación; tal pareciera que los fundamentos que les tienen que dar sustento, se vean desnaturalizados por conductas que conspiran contra ella.-
Uno se pregunta, si bien son harto conocidos los argumentos que se esgrimen para convalidar el aporte del condimento pernicioso que da pie para el debilitamiento del matrimonio, pareciera que aparecen elementos contaminantes, tóxicos, según la nueva versión del mefistofélico elemento que deteriora tal institución, no obstante estar formada de manera tal que le permite hacer frente a cualquier tipo de adversidad.- Pero no es menos cierto que el individuo tiene su talón de Aquiles; Satanás sabe de sobra que la carne es débil y lanza su artillería vulnerándolo sistemáticamente, hasta conseguir sus siniestros propósitos.- Así y, cuantitativamente interviene impiadosamente.- El resultado es ya conocido.- El hombre es inteligente por naturaleza, sabe los riesgos que corre si se somete alegremente a tales designios.- Sin embargo, haciendo gala o alarde de importarle nada respecto de la responsabilidad que tiene asumida, va hacia adelante con todo.- Una vez más, la deslealtad es la que triunfa.-
Ante propios y ajenos, generalmente se muestran ante la sociedad como personas de una solvencia moral indiscutible; claro que para consumar osadamente tal pecaminoso comportamiento, apela al recurso de ocultar, paredes mediante, esa asociación ilícita conformada inevitablemente con un partícipe necesario.- Éste, tampoco vacila en compartir impúdicamente una relación prohibida (triángulo amoroso), las más de las veces, como adoración a un ídolo con pies de barro o, como pretendiendo y a modo de metáfora, que perdure un castillo como los que los niños construyen en la arena.- No es posible entonces, comprender y/o tolerar al transgresor.- Es evidente que el que perdona, queda supeditado por regla general, a que el adicto a la traición vuelva a las andadas.-
Aunque parezca una perogrullada, el satánico personaje psicópata por excelencia expone si es que existe, su fracaso matrimonial, con lo que consigue que su aliado sí lo comprenda y tolere.-
Ahora bien, cuando viejo y cansado e impotente, por esto último, es ahí el comienzo de la etapa del reposo del guerrero (les recuerda algo esta frase?), entonces se refugia en el hogar a buscar cobijo en aquel o aquella, que nunca debió abandonar para entrelazarse con brazos ajenos, defenestrando a su consorte, buscándole defectos y, generalmente burlándose entre ambos.- Este bastardo, hipócrita, egoísta, traidor sin conciencia y despojado de todo escrúpulo y, a pesar de las supuestas desavenencias, incompatibilidad mediante, cuando regresa al ámbito hogareño da muestras de sentirse cómodo y, tal vez feliz, engolosinando al otro con actitudes de verosimilitud; no quiere bajo ningún concepto dejar el hogar, de manera tal que se vea obligado a la conformación de otro.- Demuestra así que tan mal no estaba…claro, en casa quedaba la doméstica o, el que aportaba parte de sus ganancias económicas para sostener el hogar.- Por diferentes razones debe ocultar su condición de infiel, lo que puesta al descubierto no le resulta nada cómodo exponer públicamente.-
Otros matrimonios en cambio, deben soportar otro tipo de calamidad , emergente de manías o adicciones que invariablemente llevan el inconfundible sello de la crónica del fracaso anunciado; alcohol, juegos de azar, vagancia; un nato pelafustán y, en menor medida, el pervertido biológicamente o de doble personalidad: el escandaloso atentado a la moral que la relación con personas de su mismo ser, en abierto desafío al sexo con que la naturaleza le ha otorgado.-
Quedaría para el final, la conducta o el rol que juegan los hijos - si los hay - en el matrimonio.-
El comportamiento de los herederos tiene realmente mucho que ver en la armonía matrimonial.- Para ellos, sus mayores deben conformar un bloque sólido, homogéneo, vale decir, una conformación unida totalmente para constituirse no en adversarios, sino en un modelo o muro de contención ante cualquier embate que los tengan como protagonistas.- El entorno de los hijos tiene mucho que ver su conducta la calle del mundo actual tiene sus códigos ; éstos en franco ascenso, muchas veces contradicen las enseñanzas, los ejemplos de los padres, claro de otra generación; no es de desear que ellos se vean enfrentados a imposiciones que los jóvenes ven como muy común, muy de onda, dicen.- Si se sienten cuestionados desde el hogar, hay quienes optan por el alejamiento del sitio de sus mayores, con diferentes consecuencias.- Es entonces cuando el matrimonio pierde vigencia, adiós a los sueños del comienzo, las ilusiones, los desvelos.- Sí, imaginemos que un florista posee buena tierra, mejores semillas aguardando entonces una buena germinación; pone todo de sí para un resultado favorable, pero las aves, la cizaña o factores meteorológicos etc., contribuyen al fracaso de su inversión.- Cunde el desaliento, pero a diferencia de los padres afectados por la conducta de sus hijos, vuelve a insistir y siempre tiene la posibilidad de una generosa producción.-
En suma, creo entender que el matrimonio debe mantener la misma unidad o cohesión de los primeros tiempos y tener la capacidad de seleccionar como media naranja (según un dicho popular) aquella que al ser unida con la otra, quede formado un fruto de encaje perfecto.-
Solo así, se habrá hecho una buena elección.- Comparación mediante, he tratado así, humildemente de reflejar un pensamiento con lo que considero como mi verdad con el deseo de que sea convalidado, habida cuenta ser tomada de la vida diaria.-
OSCAR - JUNIO DE 2010.-
Pasaremos a referirnos a esta forma de sociedad entre hombre y mujer que se unen legalmente y por añadidura generalmente apelando generalmente al servicio específicamente religioso como para de esa manera consolidar por un lado los derechos y deberes civiles; por otro, certificar ante su dios (conforme a cada cultura religiosa) el juramento que se desprende del sermón que el referente a su cargo los tiene como destinatarios.-
Antes de concertar el compromiso de referencia, hombre y mujer deben pasar por una obligada e inevitable etapa donde debe primar el amor, el diálogo, la tolerancia, la comprensión y la fidelidad, todos éstos, pilares básicos tendientes a encarar una nueva vida donde dos son los protagonistas o referentes válidos a propósito de transitar juntos, en tanto y en cuanto no acontezcan imponderables que hagan interrumpir o cesar ese compromiso, esa unión.-
Solo la muerte tiene razón de ser para constituirse en el inevitable motivo que imponga un cese de esa unión.- Otras razones, son producto de la ruptura ex profeso de la asociación en cuestión, vicios, debilidades contra natura, más otros comportamientos reñidos con la moral y las buenas costumbres.- Recuerden aquello de…sólo la muerte podrá separarlos…Entonces, excluyendo esta sentencia, nada ni nadie debe interferir en esa relación que surge de la inevitable necesidad de servir uno para el otro de manera tan singular.-
El tránsito por la vida de los consortes, no es simple; se requiere de una buena dosis de aquellos atributos de mención al comienzo.- Si no se respetan tales valores, se pierde sin más, la esencia del contrato matrimonial.- Sería cuestión de desmenuzar aquellas premisas de tanta significación, de importancia capital:
*Amor: vaya si no lo hubiera.- Una imperiosa necesidad de estar juntos y, en el buen sentido de la palabra.- Con una metáfora mediante, sentirse como aislado del mundo material; como adentrándose en una dimensión a la cual tienen acceso solo los enamorados.- Quién más quién menos, tiene conciencia de qué se trata.-
*Diálogo: Creo innecesario, referirme a su significado.-
En este particular, también tiene implicancia directa el hecho de que cada uno exponga pensamientos, sentimientos e inquietudes, que no siempre son considerados respetuosamente por el otro, es decir, el partícipe necesario para la conformación de la pareja.- No responder con opinión sensata, criterio propio, plenitud de sentido común, respondiendo en cambio en menoscabo del otro, es obrar irrespetuosamente y, con evidente falta de educación.- Pretender sobresalir exigiendo silencio por entender que solamente su opinión es válida, transforma el diálogo en monólogo.- Evidente transgresión a uno de los más elementales principios de la concordia que debe acompañar a ambos.- Surge el condimento que da cuenta de todo lo contrario: discordia.-
Casi corresponden idénticos conceptos en el contexto del conjunto de atributos mencionados a priori, es decir a: *tolerancia, *comprensión, *fidelidad.-
Demás está decir las implicancias que resultan de socavar alguno o todos, dichos pilares.-
No es precisamente convalidar tales enunciados acomodándolos – perdonando la comparación – como si se tratase de un mecanismo de relojería, nada más y nada menos.- No se necesita artilugio alguno para obrar como procede.- Una condición sine quanon es proceder en concordancia con elementales principios de convivencia.- Descontamos desde ya, no consentir imposiciones inherentes a vicios censurables, pretensión respecto de adquisiciones de bienes materiales superfluos y/suntuarios inalcanzables por su coste económico.
El matrimonio no debería admitir un intolerable desgaste producto de lo que alegremente se denomina rutina.- Es claro también hay que acompañar las distintas etapas que resultan a través de los años, presencia y crianza de hijos, con todo lo que ello significa, una catarata se problemas que no pueden soslayarse, no resbalan, hay que hacerles frente y en comunión permanente.-
Distintas actitudes aparecen a lo largo de la historia, asociadas a diferentes culturas las que de una u otro modo y casi por regla general la esencia es y ha sido la misma.- Habremos de reconocer que la indisolubilidad de la unión de referencia está plagada de matices varios.- Conforme los tiempos y a esta cultura sobresalen hábitos de distinto calibre.- Los tiempos que corren no escapan a esa variable; lo que en muchos casos - y no es inevitable - se incorporan cambios que lamentablemente van minando la esencia de esta asociación; tal pareciera que los fundamentos que les tienen que dar sustento, se vean desnaturalizados por conductas que conspiran contra ella.-
Uno se pregunta, si bien son harto conocidos los argumentos que se esgrimen para convalidar el aporte del condimento pernicioso que da pie para el debilitamiento del matrimonio, pareciera que aparecen elementos contaminantes, tóxicos, según la nueva versión del mefistofélico elemento que deteriora tal institución, no obstante estar formada de manera tal que le permite hacer frente a cualquier tipo de adversidad.- Pero no es menos cierto que el individuo tiene su talón de Aquiles; Satanás sabe de sobra que la carne es débil y lanza su artillería vulnerándolo sistemáticamente, hasta conseguir sus siniestros propósitos.- Así y, cuantitativamente interviene impiadosamente.- El resultado es ya conocido.- El hombre es inteligente por naturaleza, sabe los riesgos que corre si se somete alegremente a tales designios.- Sin embargo, haciendo gala o alarde de importarle nada respecto de la responsabilidad que tiene asumida, va hacia adelante con todo.- Una vez más, la deslealtad es la que triunfa.-
Ante propios y ajenos, generalmente se muestran ante la sociedad como personas de una solvencia moral indiscutible; claro que para consumar osadamente tal pecaminoso comportamiento, apela al recurso de ocultar, paredes mediante, esa asociación ilícita conformada inevitablemente con un partícipe necesario.- Éste, tampoco vacila en compartir impúdicamente una relación prohibida (triángulo amoroso), las más de las veces, como adoración a un ídolo con pies de barro o, como pretendiendo y a modo de metáfora, que perdure un castillo como los que los niños construyen en la arena.- No es posible entonces, comprender y/o tolerar al transgresor.- Es evidente que el que perdona, queda supeditado por regla general, a que el adicto a la traición vuelva a las andadas.-
Aunque parezca una perogrullada, el satánico personaje psicópata por excelencia expone si es que existe, su fracaso matrimonial, con lo que consigue que su aliado sí lo comprenda y tolere.-
Ahora bien, cuando viejo y cansado e impotente, por esto último, es ahí el comienzo de la etapa del reposo del guerrero (les recuerda algo esta frase?), entonces se refugia en el hogar a buscar cobijo en aquel o aquella, que nunca debió abandonar para entrelazarse con brazos ajenos, defenestrando a su consorte, buscándole defectos y, generalmente burlándose entre ambos.- Este bastardo, hipócrita, egoísta, traidor sin conciencia y despojado de todo escrúpulo y, a pesar de las supuestas desavenencias, incompatibilidad mediante, cuando regresa al ámbito hogareño da muestras de sentirse cómodo y, tal vez feliz, engolosinando al otro con actitudes de verosimilitud; no quiere bajo ningún concepto dejar el hogar, de manera tal que se vea obligado a la conformación de otro.- Demuestra así que tan mal no estaba…claro, en casa quedaba la doméstica o, el que aportaba parte de sus ganancias económicas para sostener el hogar.- Por diferentes razones debe ocultar su condición de infiel, lo que puesta al descubierto no le resulta nada cómodo exponer públicamente.-
Otros matrimonios en cambio, deben soportar otro tipo de calamidad , emergente de manías o adicciones que invariablemente llevan el inconfundible sello de la crónica del fracaso anunciado; alcohol, juegos de azar, vagancia; un nato pelafustán y, en menor medida, el pervertido biológicamente o de doble personalidad: el escandaloso atentado a la moral que la relación con personas de su mismo ser, en abierto desafío al sexo con que la naturaleza le ha otorgado.-
Quedaría para el final, la conducta o el rol que juegan los hijos - si los hay - en el matrimonio.-
El comportamiento de los herederos tiene realmente mucho que ver en la armonía matrimonial.- Para ellos, sus mayores deben conformar un bloque sólido, homogéneo, vale decir, una conformación unida totalmente para constituirse no en adversarios, sino en un modelo o muro de contención ante cualquier embate que los tengan como protagonistas.- El entorno de los hijos tiene mucho que ver su conducta la calle del mundo actual tiene sus códigos ; éstos en franco ascenso, muchas veces contradicen las enseñanzas, los ejemplos de los padres, claro de otra generación; no es de desear que ellos se vean enfrentados a imposiciones que los jóvenes ven como muy común, muy de onda, dicen.- Si se sienten cuestionados desde el hogar, hay quienes optan por el alejamiento del sitio de sus mayores, con diferentes consecuencias.- Es entonces cuando el matrimonio pierde vigencia, adiós a los sueños del comienzo, las ilusiones, los desvelos.- Sí, imaginemos que un florista posee buena tierra, mejores semillas aguardando entonces una buena germinación; pone todo de sí para un resultado favorable, pero las aves, la cizaña o factores meteorológicos etc., contribuyen al fracaso de su inversión.- Cunde el desaliento, pero a diferencia de los padres afectados por la conducta de sus hijos, vuelve a insistir y siempre tiene la posibilidad de una generosa producción.-
En suma, creo entender que el matrimonio debe mantener la misma unidad o cohesión de los primeros tiempos y tener la capacidad de seleccionar como media naranja (según un dicho popular) aquella que al ser unida con la otra, quede formado un fruto de encaje perfecto.-
Solo así, se habrá hecho una buena elección.- Comparación mediante, he tratado así, humildemente de reflejar un pensamiento con lo que considero como mi verdad con el deseo de que sea convalidado, habida cuenta ser tomada de la vida diaria.-
OSCAR - JUNIO DE 2010.-
PAMI. MÉDICOS DE (10)
PAMI II - MÉDICOS (de l0).-
Vería con agrado se publique esta nota y, que sirva su contenido como verdadero ejemplo de vocación de servicio, con mayúsculas.
Voy a ser concreto:
Mi sincero reconocimiento a los siguientes Profesionales:
Dra. C. Bricas (Hematóloga) - Dras. Marcato y M.Fernández (Diálisis) - Dr. O.Ferraro (cardiología) - Dr. Audano (Gastroenterología) - Dr. Petrini (urología) Dr. Elbert (Pisos - Internación) - Dr. Mayo (Neurología) - Dr. Mateo (Fisiatría).-Soy o he sido paciente de todos ellos (salvo, las Dras. Marcato , Fernandez y el Dr. Elbert, médicos de un familiar internado) - Hago hincapié no solo en el aspecto profesional, loable por cierto, sino en la condición de seres humanos, los que inspiran confianza, respeto y porqué no, cariño, habida cuenta del trato que brindan a los abuelos.- Será que ellos reconocen sin dudas que tal vez ellos, también lo serán, más allá de la edad de sus directos ascendientes. Cumplen con su deber, nada más y nada menos. Hicieron el juramento para ello. No conozco a otros, que los hay seguro, con la misma conducta.- No haré mención de otros comportamientos de profesionales (dicen los españoles: al que le quepa el sayo que se lo ponga).Ruego al Sr. Director (en mi opinión un hombre de bien), haga constar no solo en la foja personal de cada uno, sino su publicación a la vista de profesionales, empleados y público en general que concurre al Policlínico, de esta mi inquietud, rigurosamente cierta.-
Atte.- Oscar H. Rodriguez.-
DNI. 6.004.403.
Vería con agrado se publique esta nota y, que sirva su contenido como verdadero ejemplo de vocación de servicio, con mayúsculas.
Voy a ser concreto:
Mi sincero reconocimiento a los siguientes Profesionales:
Dra. C. Bricas (Hematóloga) - Dras. Marcato y M.Fernández (Diálisis) - Dr. O.Ferraro (cardiología) - Dr. Audano (Gastroenterología) - Dr. Petrini (urología) Dr. Elbert (Pisos - Internación) - Dr. Mayo (Neurología) - Dr. Mateo (Fisiatría).-Soy o he sido paciente de todos ellos (salvo, las Dras. Marcato , Fernandez y el Dr. Elbert, médicos de un familiar internado) - Hago hincapié no solo en el aspecto profesional, loable por cierto, sino en la condición de seres humanos, los que inspiran confianza, respeto y porqué no, cariño, habida cuenta del trato que brindan a los abuelos.- Será que ellos reconocen sin dudas que tal vez ellos, también lo serán, más allá de la edad de sus directos ascendientes. Cumplen con su deber, nada más y nada menos. Hicieron el juramento para ello. No conozco a otros, que los hay seguro, con la misma conducta.- No haré mención de otros comportamientos de profesionales (dicen los españoles: al que le quepa el sayo que se lo ponga).Ruego al Sr. Director (en mi opinión un hombre de bien), haga constar no solo en la foja personal de cada uno, sino su publicación a la vista de profesionales, empleados y público en general que concurre al Policlínico, de esta mi inquietud, rigurosamente cierta.-
Atte.- Oscar H. Rodriguez.-
DNI. 6.004.403.
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